La Catedral de Sevilla ha activado un operativo de emergencia para asegurar las tres azucenas de la Giralda después de que, en la madrugada de este jueves, se produjera el desprendimiento de una de ellas situada en el lado sureste de la torre, sin que se registraran daños personales. El incidente se produjo en el contexto de las excepcionales condiciones meteorológicas asociadas a la borrasca Leonardo.
Según ha informado el Cabildo Catedralicio en un comunicado emitido este viernes, los trabajos actualmente en marcha tienen como objetivo «buscar la mayor seguridad posible» y consisten en el aseguramiento provisional de los tres conjuntos forrados por eolípilas, jarras y azucenas situados en las esquinas suroeste, noroeste y noreste de la conocida como Terraza de las Azucenas.
Estas labores, de carácter urgente y preventivo, se mantendrán hasta que las condiciones climatológicas permitan llevar a cabo una intervención de mayor envergadura. En concreto, la Catedral tiene previsto proceder al descenso de los tres conjuntos escultóricos de bronce del remate renacentista de la Giralda, una operación compleja que solo podrá iniciarse cuando la situación meteorológica ofrezca garantías suficientes de seguridad para los trabajos técnicos.
Buscando la mayor seguridad posible, prosiguen los trabajos de aseguramiento de las azucenas de la #Giralda.
— Catedral de Sevilla Oficial (@CatedraldeSev) February 6, 2026
Se están realizando unas labores de emergencia consistentes en el aseguramiento provisional de los tres conjuntos forrados por los eolípilas, las jarras y las azucenas… pic.twitter.com/kLSVCJ9J1E
Desde la institución recuerdan que la prioridad en todo momento es la protección de las personas y la conservación del patrimonio histórico, especialmente en episodios de viento y lluvia intensa como los registrados en los últimos días en Sevilla.
Por otro lado, el Cabildo ha informado de que, en caso de que persista la climatología adversa, el acceso a la misa de las 12:00 horas en la capilla de la Antigua se realizará por la puerta de San Miguel, con el fin de evitar zonas próximas a la torre durante las actuaciones de aseguramiento.
