El caudal del río Genil a su paso por Écija ha comenzado a descender este viernes, una evolución positiva dentro de un escenario que sigue siendo de máxima precaución. Así lo ha confirmado la delegada de Seguridad Ciudadana, Rosario Delgado, tras la reunión del Comité de Seguridad celebrada a las 11:15 horas, en la que se ha analizado la situación meteorológica e hidrológica del municipio.
Según ha explicado Delgado, desde la activación del Plan de Emergencia Municipal en fase 2, a las 00:35 horas del pasado 5 de febrero, el nivel del río Genil se había mantenido estable entre los 6,30 y los 6,35 metros de lámina de agua. «La buena noticia es que en estos momentos el nivel del río está descendiendo y se encuentra en torno a los 5,81 metros», ha señalado la delegada, aunque ha subrayado que Écija continúa en alerta roja.
En paralelo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene activado un aviso amarillo en la Campiña Sevillana entre las 14:00 y las 18:00 horas de este viernes por tormentas que podrían ir acompañadas de rachas muy fuertes de viento y granizo menudo, un factor que obliga a mantener el dispositivo preventivo.
Entre las medidas adoptadas destaca la suspensión de las clases en los centros educativos del municipio, una decisión tramitada a través del 112 de Andalucía y comunicada a las familias en torno a las 21:00 horas del jueves. La delegada ha explicado que esta medida responde a la «persistencia de un nivel aún elevado del río», a la existencia de cinco centros educativos ubicados en zonas inundables y a la dependencia del transporte escolar procedente de otras localidades.
Asimismo, se mantiene la situación de las personas desalojadas hasta que las zonas afectadas sean consideradas seguras. El Ayuntamiento ha activado también un plan alternativo para proteger al ganado, «que es el medio de subsistencia de muchas familias», buscando soluciones alternativas siempre que los accesos sean zonas seguras para garantizar, «sobre todo, la integridad de las personas», ha subrayado Delgado.
Durante la madrugada se ha registrado un derrumbe en la calle Empedrada, «con caída de escombros en alguna vivienda», una incidencia en la que intervino de forma inmediata el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y que está siendo evaluada por los técnicos municipales de Urbanismo.
La delegada de Seguridad Ciudadana ha querido poner en valor la labor desarrollada por los servicios municipales de mantenimiento, «una labor que en ocasiones parece invisible, pero nada más alejado de la realidad», destacando que han sido los primeros en acudir a las zonas afectadas y en vigilar los cauces durante la noche. Rosario Delgado ha agradecido expresamente el trabajo del equipo y de su responsable, José Manuel Ardite, así como el «excelente funcionamiento de la estación de bombeo», agradeciendo la labor de Acuacampiña y de todo su personal.
