La Subdelegación del Gobierno en Sevilla ha advertido este viernes de que la situación hidrológica en la provincia continúa siendo especialmente delicada, con varios ríos en nivel rojo y numerosos embalses bajo vigilancia reforzada ante los crecimientos de caudal previstos tras los desembalses controlados realizados en las últimas horas.
Tras la jornada de ayer, en la que se produjo una ligera tregua en las precipitaciones en buena parte del territorio, se aprovechó para ejecutar desembalses en aquellos pantanos que se encontraban más próximos a su capacidad, siempre de forma controlada y con el objetivo de minimizar las afecciones aguas abajo. Entre estas actuaciones se encuentran las desarrolladas en La Puebla de Cazalla y en el embalse de La Torre del Águila, en Utrera. Desde la Subdelegación se subraya que estas maniobras obligan a mantener una vigilancia constante sobre la evolución de los cauces receptores.
En este contexto, se presta una especial atención a los crecimientos de ríos y arroyos, con seguimiento prioritario del Guadalquivir y del Genil, donde se espera que la punta o pico de caudal pueda alcanzarse a lo largo de la jornada de hoy o durante la de mañana. En el caso del Guadalquivir, las previsiones apuntan a un crecimiento importante, de carácter progresivo y con continuidad en el tiempo, lo que refuerza la necesidad de mantener activados los dispositivos de control.
Actualmente permanecen en nivel rojo el río Genil a su paso por Écija, incluido el punto de control de Écija–Judío; el río Corbones en Carmona; el río Guadaíra en Alcalá de Guadaíra y Arahal; la Rivera de Huelva en Guillena; la Rivera de Huesna en Villanueva del Río y Minas; y el río Guadalquivir en Cantillana y en Lora del Río, tramos que concentran la máxima atención de los servicios de seguimiento hidrológico.
En nivel naranja se sitúan el río Guadiamar en Aznalcázar y Sanlúcar la Mayor; el río Corbones en La Puebla de Cazalla; el río Guadalquivir en Alcalá del Río y en Sevilla capital; así como el Genil en el punto de control de El Villar, en Écija, todos ellos en una situación que exige vigilancia continua ante posibles repuntes.
En cuanto a los embalses, continúan en nivel rojo los de Peñaflor, en el Guadalquivir; La Puebla de Cazalla, en el Corbones; El Agrio, en Aznalcóllar; y La Torre del Águila, en el río Salado de Morón. A estos se suman varios pantanos en nivel naranja, como Los Melonares, La Minilla, Gergal y el contraembalse de Bermejales, mientras que otros permanecen en nivel amarillo, lo que obliga a seguir de cerca su evolución durante las próximas horas.
Desde la Subdelegación del Gobierno se insiste en que la situación sigue siendo cambiante y dependiente tanto de la evolución de los caudales como de la gestión de los embalses, por lo que se mantiene activado un seguimiento permanente de ríos y pantanos en coordinación con los distintos organismos competentes.
