La chirigota de Écija mantiene el pulso en cuartos con ‘Nos hemos venío arriba’, entre la ironía social y el humor por acumulación

La chirigota de Écija volvió a subirse anoche al escenario del Gran Teatro Falla para afrontar los cuartos de final del COAC 2026 con Nos hemos venío arriba, en un pase que confirmó las sensaciones ya dejadas en preliminares. La agrupación defendió un tipo de caballeros apostados en un castillo que, sin alcanzar el impacto visual de otros años, sirvió de marco a un repertorio basado más en la acumulación constante de golpes que en la sorpresa.

Desde la presentación quedó claro que la idea no terminaba de romper. El humor fue entrando poco a poco, funcionando mejor cuando la chirigota se permitió ser más bestia que cuando optó por un tono blanco, más de sonrisa que de carcajada. El popurrí concentró los momentos más celebrados del pase, especialmente en cuartetas deslenguadas como la de la leprosa, donde el grupo logró una conexión más directa con el público.

El apartado más destacado de la noche llegó con los pasodobles. En el primero, la chirigota jugó con la expectativa del espectador al iniciar la copla desde la crítica a las «paguitas» y la defensa de la justicia para acabar girando el discurso hacia el rechazo de las ayudas públicas a la Iglesia y la monarquía. El segundo pasodoble volvió a poner el foco en la crisis de los cribados del cáncer de mama, un tema recurrente en esta fase del concurso, abordado desde la herida física y emocional de una mastectomía y la angustia de una espera que se convierte en una cuestión de vida o muerte.

Los cuplés cumplieron sin excesivo brillo. El primero se dedicó a un componente de la chirigota de Roquetas que no estuvo presente en el parto de su hijo, lamentándose más por haber quedado en el puesto 38 de un jurado paralelo. El segundo tiró de surrealismo con la historia de un vecino, Óscar, que adopta una mosca a la que le gusta el cuplé porque, literalmente, «es una mierda».

Con este pase de cuartos, la chirigota de Écija dejó una actuación correcta y coherente con su propuesta, apoyada en el contenido de las letras y en un humor que funciona por insistencia, aunque sin el impacto visual ni los remates que marcan la diferencia en una fase ya claramente competitiva.