Yolanda Díaz, vicepresidenta Segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo y Economía Social.

La vicepresidenta segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha anunciado este viernes un nuevo acuerdo de diálogo social con los sindicatos para elevar el salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 1221 euros mensuales en 14 pagas, una subida de 37 euros al mes y 518 euros más al año, que además quedará exenta de tributación.

Según ha explicado Díaz, el acuerdo no solo supone un incremento directo del salario mínimo, sino que introduce un cambio de calado para evitar prácticas empresariales que, hasta ahora, neutralizaban el impacto real de estas subidas. En concreto, el Ministerio de Trabajo pone fin a la denominada absorción de complementos salariales, una fórmula por la que algunas empresas utilizaban conceptos como antigüedad, peligrosidad o disponibilidad para compensar la subida del SMI, de modo que el salario total del trabajador no variaba.

«Esto se ha acabado», ha afirmado la ministra, que ha insistido en que los complementos salariales «no pueden ser la trampa que utilicen los empresarios para no subir los salarios». A partir de ahora, ha detallado, el salario mínimo de 1221 euros deberá percibirse íntegro, sin que pueda absorber otros complementos ya reconocidos.

Díaz ha puesto como ejemplo el caso de trabajadoras como cajeras o limpiadoras con un salario base en torno a los 950 euros mensuales, a quienes la empresa añadía complementos hasta alcanzar el SMI. Con la nueva regulación, estas personas pasarán a cobrar el salario mínimo completo más sus complementos, lo que supondrá «en términos medios, en torno a 234 euros más al mes».

La ministra ha subrayado el impacto social de la medida, recordando que «detrás de cada euro hay una familia que lo tiene un poquito más fácil para llegar a final de mes». Aunque la patronal no ha respaldado el acuerdo, Díaz ha sido tajante: «No vamos a permitir juegos de trileros. Las subidas del salario mínimo son para todo el mundo».