La provincia de Sevilla mantiene una situación hidrológica especialmente delicada tras varios días consecutivos de lluvias intensas. Según los últimos datos disponibles, tres municipios de Sevilla se encuentran actualmente en nivel rojo, el máximo establecido por los organismos de control, lo que implica riesgo real de desbordamiento de los cauces. Se trata de Arahal, Lora del Río y Villanueva del Río y Minas, donde el aumento del caudal obliga a un seguimiento continuo y a extremar las precauciones.

El mapa hidrológico de la cuenca refleja un escenario generalizado de vigilancia, con numerosos ríos y arroyos en nivel naranja y amarillo. En el caso del río Guadaíra, su estación de control muestra valores elevados, mientras que otros puntos como el Guadalquivir a su paso por Lora del Río o el río Huesna en Villanueva del Río aparecen claramente señalizados en rojo, evidenciando la magnitud del episodio. Esta situación ha llevado a las autoridades a reforzar los dispositivos de control en las riberas y zonas inundables.
El origen de este escenario no se encuentra únicamente en las lluvias de las últimas horas, sino en un patrón atmosférico persistente. Los expertos explican que un bloqueo anticiclónico en el norte de Europa, concretamente en la zona de Escandinavia, está desviando las borrascas hacia latitudes más bajas, situando a Andalucía en su trayectoria directa. Todo apunta a que esta dinámica podría prolongarse hasta la primera semana de febrero, lo que incrementa la preocupación ante nuevas precipitaciones que se sumarían a las ya acumuladas.
En los últimos días, las lluvias han sido especialmente generosas en distintos puntos del norte de la provincia. Municipios como Cazalla de la Sierra han superado los 70 litros por metro cuadrado, mientras que localidades como Almadén de la Plata, La Puebla de los Infantes o Tomares han registrado acumulados cercanos o superiores a los 40 litros, cifras que explican el rápido ascenso de los niveles fluviales.
Este episodio también se deja sentir en los embalses que abastecen a Sevilla y su área metropolitana, que presentan una situación muy favorable desde el punto de vista hídrico, pero que contribuye a incrementar los caudales aguas abajo. El sistema de pantanos se sitúa en torno al 96 % de su capacidad, con presas como El Gergal ya al 100 % y desembalsando, un factor que influye directamente en el comportamiento de los ríos.
Desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se mantienen activas 18 alertas hidrológicas en la provincia, clasificadas entre nivel amarillo, naranja y rojo. Las autoridades insisten en la importancia de evitar desplazamientos innecesarios, no acercarse a cauces ni zonas inundables y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia mientras persista esta situación de riesgo.
