En pleno corazón del barrio de Santa Cruz, a escasos metros de la Catedral y de algunas de las calles más transitadas de Sevilla, se alza uno de los edificios más bellos y desconocidos de la ciudad: el Hospital de los Venerables. Un lugar cargado de historia, arte y simbolismo que, pese a su enorme valor patrimonial, sigue pasando desapercibido incluso para muchos sevillanos.

Conviene aclararlo desde el inicio para evitar confusiones: en estos momentos el Hospital de los Venerables permanece cerrado temporalmente al público, ya que se encuentra inmerso en un ambicioso proceso que marcará su futura reapertura como espacio expositivo de primer nivel.

Un hospital para sacerdotes ancianos en la Sevilla del siglo XVII

El Hospital de los Venerables fue fundado en la segunda mitad del siglo XVII para servir de residencia y asistencia a sacerdotes mayores y necesitados. La iniciativa partió del canónigo Justino de Neve, una de las grandes figuras culturales del Barroco sevillano y estrechamente vinculado a artistas como Murillo.

El edificio fue concebido no solo como espacio asistencial, sino también como lugar de recogimiento, espiritualidad y dignidad, una idea profundamente arraigada en la Sevilla barroca y visible en cada detalle de su arquitectura.

Una joya artística tras una fachada discreta

Desde el exterior, el Hospital de los Venerables puede pasar casi inadvertido. Sin embargo, tras su portada se despliega un conjunto artístico de enorme riqueza: un elegante patio central, galerías de arcos, una monumental escalera y una iglesia considerada una de las grandes joyas del Barroco andaluz.

En su interior destacan los frescos de Juan y Lucas Valdés y la decoración escultórica de Pedro Roldán, dentro de un programa iconográfico pensado para acompañar los últimos años de vida de sus moradores. Durante décadas, el edificio también albergó importantes colecciones artísticas vinculadas al Siglo de Oro.

Un nuevo proyecto para su reapertura como espacio expositivo

El cierre temporal del edificio responde a un nuevo y decisivo impulso cultural promovido por el Cabildo Catedral de Sevilla, que ha formalizado el contrato de alquiler con la Archidiócesis tras recuperar esta la titularidad del inmueble el pasado verano.

El arquitecto Eduardo Martínez Moya ha sido designado responsable del proyecto de rehabilitación del edificio. Especialista en conservación patrimonial, Martínez Moya ha dirigido intervenciones de gran relevancia, como la restauración de la Giralda o de la parroquia del Sagrario, trabajos que le han valido recientemente el Premio Hispania Nostra. En estos momentos, su equipo técnico evalúa el estado del inmueble para diagnosticar patologías y definir el proyecto definitivo.

La musealización, en manos de Luis Méndez Rodríguez

Paralelamente, el proyecto museográfico ha sido encargado a Luis Méndez Rodríguez, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla y actual director general de Cultura y Patrimonio de la institución. Méndez cuenta con una amplia trayectoria como comisario de exposiciones y gestor cultural, reconocida con premios como el Focus Abengoa, el Historia Ateneo de Sevilla o el Premio Internacional Alfonso E. Pérez Sánchez.

El objetivo es convertir el Hospital de los Venerables en un espacio capaz de exhibir parte del vasto patrimonio artístico de la Catedral de Sevilla, un tesoro que hasta ahora ha permanecido en gran medida oculto por falta de espacio. La futura musealización permitirá mostrar su pinacoteca, así como colecciones de textil, orfebrería y bordados, piezas que requieren condiciones específicas para su correcta conservación y exhibición.

Con este proyecto, el Hospital de los Venerables inicia una nueva etapa que lo devuelve al centro del mapa cultural sevillano. Fundado en 1673 para atender a sacerdotes ancianos, el inmueble se prepara ahora para convertirse en un referente expositivo y patrimonial, un puente entre la memoria histórica de Sevilla y su proyección cultural contemporánea.