Este sábado 24 de enero se cumplen 17 años del asesinato de Marta del Castillo, uno de los crímenes que más ha marcado a la sociedad sevillana en las últimas décadas. La joven, de 17 años, desapareció en enero de 2009 y días después se confirmó que había sido asesinada. Aunque Miguel Carcaño fue condenado a 21 años y tres meses de prisión, el cuerpo de la víctima nunca ha sido localizado, una circunstancia que sigue condicionando el caso y el duelo de la familia.
El aniversario llega este año sin actos públicos de recuerdo. A diferencia de ocasiones anteriores, la familia de Marta ha decidido no convocar concentración ni ofrenda floral en Sevilla, una cita que en otros años servía para mantener viva la memoria de la joven y reclamar avances en la investigación. Fuentes familiares han señalado que la decisión responde al desgaste acumulado tras casi dos décadas sin respuestas definitivas.
En los últimos meses, el caso ha vuelto a la actualidad judicial por varios movimientos relevantes. En septiembre de 2025, Miguel Carcaño fue trasladado desde la prisión de Herrera de La Mancha a la cárcel de Málaga-II, en Archidona, tras la intervención de una serie de objetos prohibidos en su celda. Este traslado fue recibido con inquietud por la familia, que expresó públicamente su desconfianza hacia el sistema judicial y reiteró que su única prioridad sigue siendo conocer el paradero del cuerpo.
Además, Sevilla permanece pendiente de una nueva diligencia fijada para el 27 de enero, cuando comparecerá en calidad de investigado Manuel Huerta, perito responsable del informe sobre el teléfono móvil de Carcaño. La citación se produce después de que la Audiencia Provincial revocara el archivo de la causa abierta contra el responsable de la empresa Lazarus Technology, con el objetivo de aclarar si contaba con la titulación académica oficial necesaria para ejercer como perito informático.
La Audiencia ordenó practicar nuevas diligencias para determinar si el informe fue encargado judicialmente y si entre sus autores figuraba algún titulado en Ingeniería Informática, antes de decidir si procede mantener el sobreseimiento o continuar la investigación. Esta decisión respondía al recurso presentado por el decano del Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía, que cuestionaba tanto la cualificación del perito como la difusión de material sensible del caso.
En paralelo, sigue presente la situación de Francisco Javier García, “el Cuco”, que era menor de edad en el momento de los hechos y fue condenado por un juzgado de Menores a tres años de internamiento por encubrir el asesinato. En 2022, tanto él como su madre fueron condenados por falso testimonio, aunque la Audiencia de Sevilla revocó posteriormente esa sentencia, decisión que la familia de Marta recurrió ante el Tribunal Supremo.
Diecisiete años después del crimen, el caso de Marta del Castillo continúa abierto en lo esencial: la localización de su cuerpo. La familia insiste en que todas las vías posibles deben explorarse para cerrar definitivamente una de las páginas más dolorosas de la historia reciente de Sevilla, mientras la ciudad vuelve a recordar, un año más, a la joven cuya ausencia sigue sin explicación.
