Los sindicatos médicos han convocado este jueves una «huelga nacional indefinida» que comenzará el 16 de febrero para protestar contra el borrador del nuevo Estatuto Marco que propone el Ministerio de Sanidad. El calendario de paros está planteado, en principio, desde febrero hasta junio, con una semana laboral al mes. Según han explicado los convocantes en una nota de prensa, la finalidad es lograr un «estatuto propio del médico y del facultativo». Los días previstos son los de la semana del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.

Será el día 14 de febrero, dos días antes del inicio de los paros, cuando se celebre una manifestación unitaria que ya está prevista. Insisten en que el objetivo es mejorar sus condiciones, por lo que los sindicatos que conforman el Comité de Huelga señalan que mantienen su mano tendida al diálogo, «con la esperanza de que Sanidad reconsidere retomar las conversaciones que permitan avanzar conjuntamente en la búsqueda de acuerdos».

También han precisado que esta jornada no afecta tan solo al Ministerio de Sanidad, sino a todos los grupos políticos e instituciones que intervienen en el sector. «Que cada actor se haga cargo de su competencia para atender las demandas médicas y facultativas que permitan mantener un Sistema Nacional de Salud sostenible, eficiente y de calidad», han reivindicado.

Estatuto Marco

Esta norma regula desde el año 2003 las condiciones laborales de todo el personal del Sistema Nacional de Salud. La polémica viene dada desde que Sanidad planteó una actualización del texto para adaptarlo a la normativa europea. Se han introducido cambios en las jornadas, los descansos y otros derechos laborales, pero sin crear marcos diferenciados por profesiones. Los médicos rechazan la propuesta porque Sanidad «pretende ignorar» la diversidad de cada profesión, estableciendo un estatuto generalista.

El modelo, según los sindicatos, mantiene salarios base bajos y una fuerte dependencia de horas extras. Reclaman un estatuto propio para facultativos, separado de otras categorías sanitarias, para regular así sus jornadas y retribuciones de manera más justa y específica.