Altar de plata de la Catedral, en el crucero del templo y frente a la puerta de la Concepción. - CATEDRAL DE SEVILLA

La Catedral de Sevilla acogerá el próximo 28 de enero a las 20:00 horas una misa solemne en memoria de las víctimas del grave accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), así como por Fernando Huerta, joven sevillano fallecido recientemente en el accidente de tren de Gelida (Barcelona).

La ceremonia se celebrará en el trascoro del principal templo hispalense y estará presidida por José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla, quien ha convocado a la comunidad diocesana y a la sociedad civil a participar en un acto de oración, recuerdo y acompañamiento a las familias afectadas por una tragedia que ha conmocionado a toda España.

El siniestro de Adamuz está considerado como uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia reciente en España. El suceso se produjo cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló e invadió la vía contraria, colisionando con un tren Alvia de Renfe. El balance provisional de víctimas mortales supera ya las 40 personas fallecidas, mientras que decenas de heridos continúan ingresados con pronóstico diverso.

Desde que se produjo el accidente, la Iglesia católica en España ha intensificado su labor de acompañamiento pastoral y apoyo espiritual, ofreciendo consuelo a los familiares y allegados de las víctimas en un contexto de profundo dolor y duelo. En distintas diócesis del país se han celebrado eucaristías y actos de recuerdo en los días posteriores, con oraciones por los fallecidos, los heridos y por la fortaleza de quienes sufren la pérdida.

La misa del próximo 28 de enero en la Catedral de Sevilla se plantea como un acto comunitario de recogimiento y solidaridad, además de un homenaje a todas las personas que perdieron la vida en estos trágicos accidentes ferroviarios, reafirmando el compromiso de la Iglesia de estar presente en los momentos más difíciles para la sociedad.