El Sevilla FC salió con vida del Martínez Valero gracias a un empate sufrido y marcado por el sello de Akor Adams, autor de un doblete decisivo que evitó una derrota que habría sido dramática. El penalti transformado en el descuento permitió a los de Nervión sumar un punto que les deja a solo dos del descenso, en un duelo intenso ante un Elche que rozó la victoria.

El partido arrancó con ritmo alto y con el Elche tratando de imponer su energía desde el primer minuto. Los locales avisaron pronto con transiciones rápidas, mientras el Sevilla intentaba asentarse con posesiones largas, consciente de lo que había en juego en la pelea por el descenso. El empate aún quedaba lejos, pero la tensión se palpaba desde el inicio.

El Sevilla tuvo aproximaciones tempranas, sobre todo a balón parado, aunque sin la claridad necesaria. El Elche se mostró más vertical y, poco a poco, fue ganando metros con Febas como eje creativo, mientras el conjunto visitante sufría para ajustar líneas en un escenario incómodo.

La primera estocada llegó pronto. Aleix Febas controló en la frontal y definió con precisión para firmar el 1-0, desatando la euforia en el Martínez Valero. El golpe dejó tocado al Sevilla, que acusó el tanto en un tramo donde el Elche supo manejar los tiempos y acercarse al segundo.

El Elche golpea primero y manda en el marcador

Tras el gol, el Elche se sintió cómodo, presionó con inteligencia y obligó al Sevilla a asumir riesgos. Los hispalenses lo intentaron desde fuera del área y con centros laterales, pero se toparon una y otra vez con un rival bien plantado y con Iñaki Peña atento bajo palos.

El Sevilla respondió con orgullo antes del descanso, estrellando un balón en el larguero y acumulando ocasiones, pero sin premio. El empate se resistía y el paso de los minutos aumentaba la ansiedad de un equipo que sabe que cada punto es oro en la carrera por escapar del descenso.

En la reanudación, el Elche volvió a golpear. German Valera culminó una acción bien trenzada para el 2-0, poniendo el partido cuesta arriba para un Sevilla que parecía al borde del colapso. El Elche soñaba con una victoria que habría sido un golpe moral enorme.

Ese segundo tanto obligó a los visitantes a cambiar el guion. Matías Almeyda movió el banquillo y dio entrada a Akor Adams, recién regresado de la Copa África con Nigeria tras lograr un meritorio tercer puesto, buscando un revulsivo que cambiara la historia del empate imposible.

Akor Adams reactiva al Sevilla y enciende el partido

La entrada de Akor Adams cambió el pulso del encuentro. El delantero aportó potencia, movilidad y una fe que contagió al resto. El Sevilla empezó a vivir en campo rival y el Elche pasó de dominar a resistir, cada vez más cerca de su área.

El primer aviso serio llegó con un disparo al poste y varias acciones dentro del área local. El gol era cuestión de tiempo y llegó en el minuto 75, cuando Akor Adams cazó un rebote para firmar el 2-1. El empate volvía a asomar y el Martínez Valero enmudeció por momentos.

Con el marcador ajustado, el Sevilla se volcó sin reservas. El Elche intentó frenar el empuje con cambios y pérdidas de tiempo, consciente de que el partido se le estaba escapando. Cada balón dividido era una batalla y el descenso planeaba sobre la mente visitante.

El tramo final fue una sucesión de nervios, faltas y protestas. El Sevilla insistía y el Elche defendía como podía, hasta que una mano en el área, ya en el descuento, provocó el penalti que lo cambiaría todo y que encendió las protestas locales.

Un penalti agónico mantiene vivo al Sevilla

Con el tiempo prácticamente cumplido, Akor Adams asumió la responsabilidad desde los once metros. Iñaki Peña adivinó el lanzamiento, pero no pudo evitar el gol. El 2-2 selló el empate definitivo y confirmó el doblete del nigeriano, héroe absoluto de la noche.

El pitido final dejó sensaciones opuestas. El Elche lamentó una victoria escapada en el último suspiro, mientras el Sevilla celebró un punto vital que, aunque insuficiente, le permite seguir respirando a solo dos puntos del descenso.

El empate refleja la montaña rusa emocional de un partido intenso, con alternativas y con un protagonista claro. Akor Adams, reforzado tras su experiencia internacional con Nigeria, demostró personalidad y liderazgo en el momento más crítico.

El Sevilla se marcha de Elche con vida, pero con la certeza de que necesita algo más que heroicidades puntuales para alejarse del descenso. El Elche, por su parte, dejó una imagen competitiva, aunque con el sabor amargo de un penalti que cambió su destino en el último aliento.