Metro en la ciudad de Sevilla
Metro en la ciudad de Sevilla.

El reciente cambio en el color de los asientos de los vagones del Metro de Sevilla, anunciado este pasado viernes, ha generado una oleada de críticas entre los usuarios. La compañía anunciaba en redes sociales la renovación del color de los asientos —que pasan de verde y rojo a gris claro— como «un pequeño cambio para seguir mejorando la experiencia de viaje», un mensaje que no ha convencido a buena parte de la ciudadanía.

La publicación, ha provocado decenas de comentarios cuestionando la utilidad real de la medida. «¿Y en qué afecta a mi experiencia de viaje el color de los asientos?», se preguntaba uno de los usuarios, mientras otro ironizaba sobre el destino del presupuesto: «Ese dinero no podía estar destinado a abrir una nueva línea o aumentar la frecuencia de trenes».

Las críticas no se han quedado solo en el plano económico. Algunos comentarios han aprovechado el anuncio para denunciar problemas habituales del servicio, como retrasos, trenes que pasan de largo o la saturación de los vagones incluso fuera de las horas punta. «Lo que tenéis que hacer es adquirir trenes más grandes. Es imposible coger el metro, ya va lleno hasta en horas que no son punta», señalaba otro mensaje.

El debate ha derivado también hacia el terreno político, con usuarios que han vinculado la decisión a la gestión del dinero público. «Siempre que el PP gobierna, el dinero público se va en tonterías innecesarias», apuntaba uno de los comentarios más compartidos.

Actualmente, el Metro de Sevilla cuenta con una única línea en funcionamiento, una circunstancia que muchos consideran clave en el enfado ciudadano. «Resulta mucho más sensato invertir los recursos públicos en ampliar las líneas de metro, mejorar los trenes o incrementar la flota, en lugar de intentar vender como un logro el simple cambio de color de los asientos», resumía otro usuario.

Por el momento, la empresa no ha respondido a las críticas más allá del anuncio inicial, pero la polémica ha vuelto a poner sobre la mesa el debate recurrente sobre las prioridades de inversión en el transporte público de Sevilla, donde urge conexiones aún inexistentes, como es el caso, por otro lado, de la conexión de Santa Justa con el Aeropuerto.