La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha acusado al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, de rechazar una financiación «histórica» de 5.700 millones de euros anuales para la comunidad, una decisión que, según ha advertido, está teniendo un impacto directo en Sevilla tanto en términos de inversión pública como de pérdida de tejido empresarial, como por ejemplo la pérdida de Ayesa.
Entre los ejemplos más claros de esta falta de gestión, Montero ha señalado la salida de Ayesa, una empresa sevillana «muy apreciada y con una alta cartera de negocios» que trasladará su domicilio fiscal fuera de Andalucía «con el beneplácito del Gobierno andaluz». Para la dirigente socialista, se trata de una «tristísima noticia» que refleja la ausencia de una política industrial que proteja el empleo y el talento generado en Sevilla.
Las declaraciones se produjeron en Huelva, donde Montero explicó que la propuesta del Ministerio de Hacienda permitiría a Andalucía recibir «5.700 millones de euros al año», una cifra que supera ampliamente los 4.000 millones reclamados por el propio Parlamento andaluz. «Es de justicia que esto se repare, pero la pena es que el señor Moreno Bonilla dice que no», lamentó la ministra.
Desde una perspectiva claramente social, Montero reprochó al Ejecutivo del PP que utilice la financiación autonómica como instrumento de «confrontación», en lugar de reforzar los servicios públicos. «Moreno Bonilla prefiere utilizar la financiación como arma de confrontación para quejarse, para victimizarse y para no hacer nada», afirmó, recordando que el Gobierno de España ha puesto a disposición de las comunidades 21.000 millones de euros para sanidad, educación y dependencia, una oferta que la Junta ha rechazado.
La vicepresidenta también vinculó esta actitud con el bloqueo de infraestructuras estratégicas, como la presa de Alcolea, denunciando que la Junta ha remitido un convenio «que no está actualizado» y que «no permite desarrollar ningún tipo de trabajo». A su juicio, el Gobierno andaluz mantiene «metidos en un cajón todos los proyectos que son importantes» y solo los reactiva «cuando llega una campaña», utilizando inversiones clave para la confrontación política.
«Dicen que les falta financiación cuando el Gobierno está poniendo 5.700 millones. Cuando se le dice “aquí está”, siguen diciendo que no porque ni tienen proyectos ni tienen capacidad alguna», concluyó Montero, advirtiendo del coste social y económico que esta estrategia está teniendo para Sevilla y para el conjunto de Andalucía.
