Ursula von der Leyen durante el discurso del Estado de la Unión 2025 / SA
Ursula von der Leyen durante el discurso del Estado de la Unión 2025 / SA

El tratado de comercio entre la UE y Mercosur, es decir, el conjunto de países iberoamericanos que componen Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, están cada vez más cerca de entrar en vigor. Este mes, después de muchas negociaciones, el Consejo ha autorizado la firma de dicho tratado, aunque para su aprobación definitiva deberá pasar por el Parlamento Europeo.

Borrador

El Acuerdo Comercial Provisional (ATI) ofrece reducciones arancelarias y abre el acceso a nuevos mercados para una amplia gama de bienes y servicios. Sectores clave como la agricultura, la automoción, los productos farmacéuticos y los productos químicos se beneficiarán de mejores condiciones comerciales. Además, incluye disposiciones para la facilitación de la inversión y la eliminación de barreras al comercio transfronterizo de servicios, en particular en los servicios digitales y financieros. Las disposiciones sobre contratación pública permitirán a las empresas de la UE acceder a los procesos de licitación pública en los países del Mercosur.

El ATI es competencia exclusiva de la UE y, por lo tanto, no requiere la ratificación de cada Estado miembro. Dejará de aplicarse una vez que el acuerdo definitivo entre en vigor.

Reacción de agricultores andaluces

Los agricultores andaluces rechazan de lleno dicho acuerdo argumentando que dañará notablemente la rentabilidad y la competitividad de la producción agrícola de la Comunidad. Organizaciones como ASAJA Andalucía o COAG Andalucía temen que se abra la puerta a una competencia desleal al permitirse la entrada de alimentos con un coste menor al europeo debido a que para su producción no se aplica en dichos países normativas tan estrictas en términos de seguridad alimentaria, medio ambiente o derechos laborales.

Además, diversos agricultores consultados por Sevilla Actualidad coinciden al subrayar que productos como el arroz, la miel, o los cítricos podrían verse especialmente perjudicados por la importación de sus homólogos procedentes de Mercosur.

Salvaguardas bilaterales entre Mercosur y la UE

En vista del proceso legislativo en curso sobre un reglamento específico de salvaguardias del Mercosur, la decisión del Consejo introduce disposiciones específicas que garantizan que la UE pueda abordar rápidamente las perturbaciones del mercado derivadas de las importaciones de productos agrícolas sensibles.

Hasta que se adopte formalmente el marco legislativo permanente tras las negociaciones entre el Consejo y el Parlamento Europeo, la Comisión estará facultada para aplicar medidas de salvaguardia bilaterales en virtud del Acuerdo sobre el Comercio de Productos Agrícolas (ATIC) para los productos agrícolas, y se aplicarán requisitos de seguimiento reforzados a los productos sujetos a contingentes arancelarios. Los Estados miembros podrán solicitar a la Comisión que inicie investigaciones de salvaguardia, y esta deberá informar al Consejo de forma completa y oportuna sobre cualquier medida de salvaguardia prevista.

Satisfacción institucional

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha remarcado que después de 25 años de trabajo para lograr este borrador «con el acuerdo del Mercosur, estamos creando un mercado de 700 millones de personas, la mayor zona de libre comercio del mundo. Nuestro mensaje al mundo es que la asociación crea prosperidad y la apertura impulsa el progreso. En un momento en que el comercio y las dependencias se están convirtiendo en armas y la naturaleza peligrosa y transaccional de la realidad en la que vivimos se vuelve cada vez más cruda, este acuerdo comercial histórico es una prueba más de que Europa marca su propio rumbo y se erige como un socio fiable».

Asimismo, ha señalado von der Leyen que «hoy en día, 60.000 empresas europeas exportan al Mercosur, la mitad de ellas pequeñas y medianas empresas que se beneficiarán de aranceles más bajos, ahorrarán alrededor de 4.000 millones de euros cada año en derechos de exportación y se beneficiarán de procedimientos aduaneros más sencillos. De importancia crucial: dará a nuestras empresas un mejor acceso a materias primas fundamentales. Se espera que las exportaciones de la UE al Mercosur aumenten en casi 50.000 millones de euros de aquí a 2040 y que, a su vez, las exportaciones del Mercosur crezcan hasta en 9.000 millones de euros».