La Audiencia Provincial de Palma, a través de su Sección Segunda, juzgará a partir del próximo martes a las 10.00 horas a seis acusados de integrar una organización criminal dedicada al envío de cocaína y hachís desde la provincia de Sevilla hasta Mallorca. La Fiscalía solicita para el conjunto de los procesados 54 años y medio de prisión y multas que alcanzan los 22 millones de euros, como presuntos autores de delitos contra la salud pública y de pertenencia a organización criminal.
Según el escrito de acusación, la actividad delictiva se habría desarrollado al menos desde el verano de 2023. Los acusados enviaban paquetes con droga a través de empresas de logística, utilizando identidades falsas, desde las localidades sevillanas de Alcalá de Guadaíra y Utrera con destino a Mallorca. Una vez en la isla, los estupefacientes se distribuían a terceras personas mediante intermediarios conocidos en el argot como mulas.
Una estructura jerarquizada
El Ministerio Público sostiene que la banda contaba con una estructura claramente definida y un reparto de funciones. El cabecilla, residente en Alcalá de Guadaíra, tomaba las decisiones sobre cuándo y cómo se realizaban los envíos, mantenía el contacto con las mulas, fijaba las condiciones de venta de las sustancias y resolvía cuestiones relacionadas con los beneficios obtenidos.
En un segundo escalón se situaba la pareja del líder, también vecina del mismo municipio, encargada de la logística: compra de billetes de avión entre Sevilla y Mallorca para los distribuidores, indicaciones sobre su actuación y alojamiento en hoteles, así como la recaudación del dinero. Por debajo, dos hombres se ocupaban de recibir los paquetes y entregarlos a otros distribuidores, mientras que otra mujer, madre de una de las mulas y portera de un edificio, aprovechaba su trabajo para recibir algunos envíos. El último eslabón era un hombre afincado en Mallorca, responsable final de la distribución.
Incautaciones y registros
La investigación, desarrollada por la Guardia Civil, permitió interceptar tres paquetes. En dos de ellos, con destino a Santa Ponça, se hallaron 6,9 kilos de cocaína. El tercero contenía 140 placas de resina de cannabis, con un peso cercano a cinco kilos. En el registro del domicilio del cabecilla y su pareja, los agentes intervinieron 23 gramos de resina de cannabis y casi 400 euros en efectivo.
Fechas del juicio
Está previsto que el juicio comience el martes y se prolongue hasta el viernes, con la práctica de las pruebas y las declaraciones de los acusados. La Fiscalía mantiene una petición de penas elevadas por la gravedad de los hechos, el volumen de droga intervenido y la existencia de una organización criminal dedicada de forma continuada al tráfico de estupefacientes.
