La provincia de Sevilla ha registrado la primera agresión a un médico en lo que va de 2026, un episodio de amenazas, insultos y coacciones ocurrido el pasado jueves 8 de enero en el Centro de Salud El Porvenir, en la capital hispalense. Así lo ha denunciado el Sindicato Médico de Sevilla (SMS), que condena los hechos y reclama medidas urgentes para garantizar la seguridad de los profesionales sanitarios.
La agresión tuvo lugar sobre las 10:30 horas, cuando el médico de familia se encontraba pasando consulta y atendió una cita de urgencias. Durante la atención, la paciente le exigió que anulara una prescripción activa en receta electrónica de un estupefaciente para volver a activarla de inmediato, argumentando que había consumido más medicación de la pautada y que ya no disponía de tratamiento.
El facultativo comprobó que la próxima dispensación estaba prevista para 48 horas después y que la paciente contaba con otros mórficos activos en la farmacia. Tanto su criterio clínico como el de la dirección médica fueron contrarios a la petición, lo que provocó una escalada de tensión. La paciente comenzó a mostrarse cada vez más agresiva, profiriendo amenazas, insultos y coacciones, llegando a advertir que no abandonaría la consulta y que avisaría a familiares y abogados para tomar represalias.
Ante la situación, el médico se vio obligado a solicitar la intervención de la Policía Nacional, que se desplazó hasta el centro de salud y tomó los datos pertinentes. Durante la actuación policial, la presunta agresora continuó insultando a los profesionales sanitarios en una llamada telefónica. Una vez retirada del centro, el facultativo no pudo continuar con su labor asistencial debido al estrés sufrido y tramitó el CATI y el informe de asistencia urgente para que otro compañero se hiciera cargo de la consulta. El médico ha anunciado que presentará denuncia por los hechos.
Desde el Sindicato Médico de Sevilla han condenado «con firmeza» esta agresión y todas las que se producen contra profesionales sanitarios, recordando que trabajan en un contexto de creciente presión y vulnerabilidad. Además, han instado al Servicio Andaluz de Salud y a las autoridades competentes a adoptar medidas inmediatas de seguridad, señalando que en el centro de salud El Porvenir no existe personal de seguridad.
El sindicato también ha reclamado que se habilite la posibilidad de denunciar de oficio estos casos y ha animado a los profesionales a no silenciar las agresiones. «No podemos permitir que acudir a trabajar se convierta en una situación de riesgo. Proteger a nuestros profesionales es una responsabilidad institucional ineludible», concluye el sindicato.
