Según publicaciones en la cuenta de Falange Sevilla en redes sociales (X, antes Twitter), en las imágenes de la misa convocada por la Falange en homenaje a José Antonio Primo de Rivera, varios usuarios han reconocido a Alberto Pérez‑Solano, secretario del Consejo de Administración del Sevilla FC y profesor de Derecho Mercantil en la Universidad Pablo de Olavide. Su presencia en este acto podría plantear serios cuestionamientos sobre su implicación ideológica y su coherencia con los valores del club.
La misa tuvo lugar en Sevilla en la Iglesia del Santo Ángel, en un acto ya denunciado por asociaciones memorialistas como una exaltación franquista. Además, Adelante Andalucía ya pidió la semana pasada al Gobierno y a la Junta que se apliquen las leyes de memoria para impedir este tipo de eventos.
Hasta ahora, no ha trascendido una respuesta oficial por parte del Sevilla FC ni de Pérez‑Solano y ni de la Olavide respecto a su posible presencia en este acto. Esa ausencia de aclaración alimenta la especulación entre los aficionados y los medios sevillanos.
La polémica no solo remite a la figura personal de Pérez‑Solano, sino que abre un debate más amplio sobre la memoria histórica y el papel de instituciones deportivas en actos con connotaciones políticas muy sensibles.
Un directivo con peso en el Sevilla FC
Alberto Pérez‑Solano ocupa un puesto clave en la estructura institucional del Sevilla FC: es secretario del Consejo de Administración. Además, es abogado dónde dirige un bufete jurídico que ha prestado servicios al club durante años y es profesor de Derecho Mercantil en la Universidad Pablo de Olavide.
Su figura siempre ha despertado atención dentro del sevillismo, tanto por su influencia como por las controversias que le rodean. Por eso, cualquier vinculación a un acto falangista podría tener consecuencias importantes para la reputación institucional.
Un directivo de ese nivel no es un simple aficionado: representa al club, firma documentos corporativos y participa en las decisiones estratégicas. Su imagen pública y sus acciones privadas pueden proyectarse sobre la entidad sevillista de forma directa.
Además, en un momento en el que la memoria histórica es un tema recurrente en el debate público, su supuesta presencia en un acto de la Falange se interpreta como un gesto simbólicamente muy potente.
Riesgos reputacionales para el Sevilla FC
La posible aparición de Pérez‑Solano en las imágenes de la misa de la Falange pone en riesgo la reputación del Sevilla FC ante distintos frentes. Por un lado, los aficionados que defienden valores democráticos y rechazan la exaltación de ideologías franquistas podrían ver una contradicción clara entre la identidad institucional del club y las acciones de sus dirigentes.
Por otro, asociaciones memorialistas que ya habían denunciado la convocatoria de estás misas como una forma de homenaje ideológico. Si un alto directivo aparece en ese contexto, podría interpretarse como un aval, aunque sea implícito, a esas ideas.
Desde el punto de vista empresarial, los patrocinadores y medios podrían también preocuparse por posibles asociaciones negativas: una marca no suele querer que uno de sus embajadores institucionales aparezca vinculado a actos ideológicamente controvertidos.
Finalmente, está el riesgo interno: que parte de la afición piden explicaciones y que la entidad asuma una postura clara sobre su compromiso con la memoria histórica y sus valores institucionales.
