La Necrópolis Romana de Carmona es uno de los conjuntos funerarios más importantes de la península ibérica y un enclave único para comprender la huella que dejó Roma en Andalucía. Descubierta a finales del siglo XIX por los arqueólogos George Bonsor y Juan Fernández López, este espacio reúne más de doscientas tumbas excavadas en la roca, cámaras funerarias monumentales, columbarios y restos de un antiguo anfiteatro de época romana. Su ubicación, a las afueras de la ciudad actual, responde al tradicional criterio romano de situar los cementerios junto a las vías de acceso, para que los caminantes recordaran a los difuntos.

El recinto es además un ejemplo excepcional de cómo la arqueología y la divulgación pueden convivir. La visita combina zonas al aire libre con un pequeño museo interpretativo, audiovisuales y una red de senderos perfectamente acondicionados que permiten recorrer el yacimiento a distintas alturas. Esto facilita observar la estructura de las tumbas, entender los ritos funerarios y disfrutar de las vistas hacia Carmona y la campiña sevillana. Su acceso gratuito y su programación de actividades culturales han convertido el espacio en un referente del turismo patrimonial en la provincia.

Una visita que sorprende incluso a quienes van sin expectativas

Los testimonios de los visitantes reflejan una experiencia mucho más completa y emocionante de lo que muchos imaginan. Uno de ellos afirma que se trata de una visita «sumamente recomendable», destacando la proyección inicial de 20 minutos que explica el descubrimiento y la historia del enclave: «A continuación visitar el pequeño museo y por último realizar la visita por la necrópolis».

Quienes llegan sin demasiadas referencias suelen quedar igualmente fascinados. «Un sitio único en España», escribe otro visitante, que subraya lo impactante que resulta comprobar dónde se enterraban los romanos de Carmona.

Incluso los más apasionados por la antigüedad reconocen que la experiencia supera sus expectativas. «INCREÍBLE. Pensé en parar en Carmona para desconectar… y nos encontramos con esta belleza», asegura una usuaria, que resalta el trato del personal, la limpieza, el entorno cuidado y joyas arqueológicas como la famosa Tumba de Servilia: «Pasear por ahí y pensar en cuándo y cómo lo construyeron es impresionante».

Un recinto amplio, cuidado y perfectamente señalizado

Muchos visitantes coinciden en resaltar el gran tamaño del yacimiento y la comodidad del recorrido. «Me ha sorprendido bastante. Es muy grande y tiene muchos trabajos. Además es gratis y el paseo es muy agradable», explica un visitante que también agradece la presencia de fuentes de agua en días calurosos.

Otro comentario destaca el buen estado de conservación del conjunto: «Sabíamos que Carmona albergaba una Necrópolis Romana, pero no esperábamos la cantidad de restos que se conservan y lo bien cuidado que está todo el recinto». Aunque algunos echan de menos la presencia de un guía, se reconoce la excelente señalización: «Los paneles informativos facilitan mucho la visita por libre. Sin duda, es una parada imprescindible».

Vistas únicas y conexión directa con la Carmona romana

Además del interés arqueológico, el mirador superior ofrece un atractivo añadido. «Tiene una bonita vista de toda la necrópolis y de Carmona», señala un visitante, que subraya lo especial que resulta contemplar el paisaje donde se asentó la antigua Carmo romana.

Con su combinación de museo, audiovisual introductorio, áreas visitables y un recorrido al aire libre perfectamente acondicionado, la Necrópolis Romana de Carmona se ha consolidado como uno de los enclaves arqueológicos más valorados de Andalucía.

Un espacio único donde, como dicen sus visitantes, se puede «respirar la antigua Carmona Romana», comprender mejor sus rituales funerarios y disfrutar de uno de los conjuntos romanos mejor conservados del país.