El Real Betis se impuso con autoridad (2-0) al Olympique de Lyon en un partido marcado por la inteligencia táctica. Los verdiblancos, sin necesitar el dominio de la posesión, sentenciaron el choque en gracias a los goles de Abde y de Antony en el primer periodo. En la reanudación, el equipo de Pellegrini gestionó el encuentro con absoluta comodidad, defendiendo en bloque bajo y anulando los intentos ofensivos de un Lyon que, pese a los cambios, nunca generó peligro real.
La primera mitad del encuentro arrancó con un ritmo pausado, marcado por el tanteo de ambos conjuntos. El Olympique de Lyon evidenció notables complicaciones para sacar el balón jugado desde atrás, una circunstancia que el Real Betis aprovechó para ejercer una presión sostenida y recuperar el esférico en zonas altas. Pese a que los verdiblancos lograban jugar más en campo rival, paradójicamente registraban menos posesión y encontraban dificultades para enlazar jugadas, producto del buen alineamiento defensivo francés, que apenas concedió espacios en el primer cuarto de hora. La primera gran ocasión llegó superado el ecuador de este acto, cuando un error en el pase del meta Greif fue interceptado por Fornals; este asistió a Abde, pero el portero del Lyon enmendó su propio fallo con una buena atajada al remate a bocajarro del marroquí. La acción, sin embargo, provocó un córner que resultó decisivo. En el minuto 30, el propio Abde adelantó a los locales al rematar con la tibia un centro de Lo Celso desde la esquina, tras colarse muy inteligentemente entre los defensores.
El Betis ampliaría su ventaja poco después. Antony avisó con un tiro cruzado que se marchó rozando el poste, pero en el minuto 35, el brasileño no perdonó: un magnífico pase largo al hueco de Marc Roca, prácticamente desde la frontal del área propia, desajustó a la defensa y permitió al extremo definir con enorme clase por encima del guardameta para establecer el 2-0. Pese a ceder la posesión, el conjunto heliopolitano se mostró cómodo y sin sufrir complicaciones hasta el descanso. Los dos anotadores, Abde y Antony, repitieron así su cita con el gol tras haber marcado también el fin de semana anterior contra el Mallorca.
Tras la reanudación, el técnico visitante, Paulo Fonseca, reaccionó al marcador moviendo el banquillo y cambiando por completo su banda izquierda con la entrada de Tagliafico y Moreira en lugar de Abner y Molébé, buscando contrarrestar el dolor de cabeza generado por Antony y la nulidad ofensiva de los sustituidos. El Olympique de Lyon inició la segunda parte de manera muy ofensiva y rozó el gol instantes después del pitido, cuando el jovencísimo Khalis Merah se internó en el área tras hacer un túnel a Diego Llorente y su tiro con efecto se marchó rozando la escuadra de Valles. Durante el primer tercio de este periodo, el Betis adoptó una postura de bloque bajo, cediendo el esférico al Lyon y buscando el contragolpe, mientras los rivales avanzaban tratando de minimizar errores. Mathys De Carvalho volvió a probar fortuna para los franceses con un potente disparo lejano que exigió una esforzada intervención del meta local.
El partido alcanzó la mitad de la segunda parte sin cambios en el electrónico y con una tranquilidad inmensa para los hombres de Manuel Pellegrini, quien recibió la habitual ovación del respetable ante el buen hacer de su equipo. Con el escenario a favor, los de La Palmera adelantaron líneas para intentar recuperar más lejos de su propia área, mostrándose muy bien cerrados y minimizando cualquier conato de peligro rival. El cronómetro avanzó a favor de un Betis que afrontó el tramo final con absoluta comodidad. Después de cinco minutos de añadido, el colegiado decretó el final del choque, certificando tres puntos vitales para los verdiblancos, que derrocaron con gran facilidad a uno de los líderes de la competición y se reengancharon a los puestos de clasificación directa a la siguiente ronda.
