Agente ante un ordenador - Policía Nacional

La Policía Nacional ha detenido en Dos Hermanas a tres personas por su presunta implicación en un delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, en el marco de la Operación Cano. La investigación ha sido desarrollada de forma conjunta por los agentes de Extranjería y Fronteras de Dos Hermanas y de Córdoba.

Según ha informado la Policía, el grupo criminal captaba a mujeres en situación de vulnerabilidad mediante engaños emocionales y falsas promesas de empleo en España. Los proxenetas utilizaban el conocido método del «Loverboy», consistente en fingir una relación sentimental para ganarse la confianza de las víctimas antes de trasladarlas al país y forzarlas a ejercer la prostitución.

Las pesquisas policiales revelan que los detenidos habrían obtenido unos 100.000 euros en solo siete meses gracias a la explotación sexual de varias mujeres, que eran sometidas a un control constante y a condiciones inhumanas de trabajo.

Agua fría para mantenerlas despiertas

La investigación, desarrollada con la colaboración de una ONG especializada en la lucha contra la trata, permitió localizar a una de las víctimas e identificar al grupo responsable. Las mujeres eran vigiladas mediante cámaras y teléfonos móviles, y se veían obligadas a enviar su ubicación continuamente.

Según el relato de las víctimas, debían trabajar sin descanso, incluso enfermas, y eran rociadas con jarros de agua fría en la cara para mantenerlas despiertas y activas. Además, entregaban todo el dinero obtenido y acumulaban deudas ficticias de unos 4.000 euros, supuestamente derivadas de gastos de viaje y manutención.

Una de las mujeres había sido engañada con una oferta para cuidar a personas mayores, pero al llegar a España fue obligada a prostituirse las 24 horas del día, anunciada en páginas de contactos controladas por los proxenetas.

Coordinación policial y detenciones

La Operación Cano, fruto de una investigación conjunta entre las unidades de Extranjería y Fronteras de Córdoba y Dos Hermanas, se ha saldado con la detención de los tres principales implicados, que ya han pasado a disposición judicial.

Con esta operación, la Policía Nacional refuerza su lucha contra la trata de seres humanos, un delito que supone —según destacan las autoridades— una grave vulneración de los derechos fundamentales y una forma extrema de violencia contra las mujeres.