Tres puntos de oro en un campo difícil. El Sevilla sumó una victoria fundamental en su visita al Rayo Vallecano, imponiéndose por 0-1 en un partido muy trabajado. El conjunto andaluz logró sobrevivir al empuje local y encontró premio en los minutos finales gracias al oportunismo de Akor Adams, que firmó el tanto que decidió el duelo. El triunfo refuerza la moral de un equipo que necesitaba confianza en un escenario siempre incómodo como Vallecas.
Adams, decisivo en el momento justo
El encuentro se mantenía bloqueado, con pocas ocasiones claras y mucho esfuerzo físico, cuando apareció Adams en el minuto 87. El delantero nigeriano, que había entrado desde el banquillo, se anticipó a la defensa tras un buen centro lateral y definió con precisión ante el portero rayista. Tras una breve revisión del VAR, el tanto fue validado y significó el triunfo sevillista. Una acción que demostró que este equipo puede encontrar soluciones incluso en partidos cerrados.
Vlachodimos, el muro que sostuvo al Sevilla
Si el gol de Adams sirvió para decidir, el papel de Odysseas Vlachodimos resultó igualmente determinante. El guardameta griego del Sevilla firmó varias intervenciones de mérito, especialmente en la segunda parte, cuando el Rayo apretó con centros laterales y disparos desde media distancia. En los minutos finales, una mano salvadora ante un remate de Camello evitó el empate y consolidó la victoria. Su seguridad transmitió calma a toda la defensa y permitió que el equipo resistiera en los momentos más delicados.
Debut de Cardoso: primeras sensaciones positivas
La otra gran noticia para el Sevilla fue el debut oficial de Fábio Cardoso. El central portugués, que partió como titular, se estrenó en un contexto de máxima exigencia. Aunque mostró cierta falta de compenetración en algunos tramos, cumplió en las disputas aéreas y en la colocación defensiva. Fue sustituido en el minuto 77, agotado tras un debut intenso, pero dejó la impresión de que puede aportar solidez a un equipo que busca alternativas en la zaga. El estreno de Cardoso en Vallecas refuerza la competitividad dentro de la plantilla.
Un triunfo que vale más que tres puntos
El Rayo no lo puso fácil: dominó tramos del encuentro, especialmente en la primera parte, y buscó con insistencia a sus hombres de ataque. Sin embargo, la expulsión de Camello en el tiempo añadido terminó de cerrar sus opciones. El Sevilla, con oficio, supo sufrir y golpear en el instante adecuado. La combinación del acierto de Adams, la fiabilidad de Vlachodimos y la primera aparición de Cardoso convierten este 0-1 en un triunfo con múltiples lecturas positivas. En definitiva, el equipo andaluz demostró que, incluso sin brillo, sabe competir y aprovechar sus oportunidades. Un mensaje claro para la temporada: este Sevilla puede sufrir, resistir y ganar en campos difíciles.
