Hace tres años, el derbi sevillano dejó una de las imágenes más insólitas que se recuerdan en el torneo de la Copa del Rey. Durante la primera oleada de ese partido, dividido en dos, un aficionado del Real Betis lanzó un palo de PVC a la cabeza de Joan Jordán en la celebración del empate verdiblanco mediante las botas de Nabil Fekir. Se vivieron hechos jamás antes vistos y varios futbolistas salieron posteriormente a denunciar los hechos, de los que ha hablado hoy Andrés Guardado, excapitán del equipo de Heliópolis, en el programa «El Cafelito».

Dentro de la escena surrealista que se vio en el campo, Guardado fue más allá con sus declaraciones, afirmando que «alguien no quería jugar ese partido» y que había personas que «intentaron que el Real Betis perdiera la eliminatoria» por ese suceso. «Fue vergonzoso lo que se vivió en el túnel de vestuarios en ese derbi. Lo que intentaron hacer dos o tres personas que en ese momento trabajaban para Sevilla FC, fue una vergüenza; querían parar el partido o hacer que lo perdiéramos», afirmaba el exjugador.

Pese del enfado, no dudó en criticar lo acontecido desde las gradas: «Condeno totalmente lo que pasó, a la persona que aventó el objeto, eso no debe pasar nunca en un campo de fútbol. Por otro lado, exculpó a Joan Jordán: «Recibía órdenes. Sí es cierto que, a raíz de ese suceso, aprovecharon todo para hacer una telenovela, pero a él lo excluyo de ahí, las órdenes venían desde más arriba». El mismo Andrés intentó demostrar a los presentes que era imposible que el futbolista rival no pudiera continuar y según relata, lo hizo de manera visual: «Agarré el palo, yo estaba loquísimo, y en frente del árbitro y de todos lo que estaban ahí, me lo empecé a estrellar en la cabeza, lo doble todo».

Aun así, llegó incluso a agradecer todo lo que ocurrió pues, según él, los suyos ganaron el partido «por el cabreo» ante dicha situación, por tener que jugar sin su gente, que les sirvió como motivación extra para pasar de ronda. Por último, mostró su malestar con Lopetegui, diciendo que «ese día no fue un caballero del fútbol».