Monchi dejó claro que no es el momento de hablar de una vuelta al Sevilla. «Ahora mismo a nivel profesional y deportivo el Sevilla está en buenas manos», afirmó, destacando la labor del director deportivo y del entrenador, de quien resaltó que «está entendiendo lo que es Sevilla». Además, recalcó que cualquier comentario suyo tendría demasiada repercusión y sería «injusto, inadecuado y una falta de respeto» tanto para el club como para él mismo

El gaditano confesó que inicia una etapa distinta a la vivida hasta ahora: «Voy a disfrutar ahora algo que nunca hice. Disfrutar del Sevilla como un aficionado más». Monchi expresó su ilusión por acompañar al club en los estadios, con el deseo de verlo pronto también en Europa. Una faceta inédita para él, después de décadas vinculado profesionalmente al Sevilla.

Pese a estar fuera de la dirección deportiva, Monchi sigue de cerca la actualidad. Desde la distancia, analizó que el Sevilla tiene «más juego que puntos». Como ejemplo, citó los partidos frente a Villarreal, Getafe y Athletic, en los que, según él, merecieron más. Destacó la «involucración total del grupo» y aseguró que eso demuestra que Almeyda «ha conectado». Para Monchi, la gestión del técnico está siendo clave en el rendimiento.

Preguntado por la posibilidad de volver de la mano de Antonio Lappi y Fede Quintero, Monchi respondió con cautela: «Ahí hay que preguntarle más a ellos, que son los alma máter de esa alternativa». Reconoció la amistad y la confianza que mantiene con ambos, a quienes definió como empresarios exitosos. «Lo que pueda pasar en el futuro no lo sé, porque serán muchos condicionantes. Los escucharé y veré lo que me proponen», añadió, recordando que cualquier decisión debería ser compatible con su compromiso actual en San Fernando.

Monchi insistió en que cualquier paso que dé será siempre bajo la premisa de la profesionalidad. «Estamos especulando muchas cosas, es adelantarnos mucho», señaló, insistiendo en que, por ahora, su papel es el de un aficionado más. Mientras tanto, confía en la estabilidad del Sevilla y en el trabajo de quienes hoy dirigen al club