El Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado en el Pleno de septiembre un plan promovido por el grupo municipal Vox para ampliar y mejorar la red de fuentes públicas de agua potable en la ciudad. El objetivo es duplicar su disponibilidad actual, pasando de una fuente por cada 4.000 habitantes a una por cada 2.000 en un plazo máximo de cuatro años, hasta 2029.
De 168 a más del doble en cuatro años
Actualmente, Sevilla cuenta con 168 fuentes, de las cuales 103 se encuentran en la vía pública y el resto en parques y jardines. La formación impulsora de la medida subraya que la cifra es insuficiente si se compara con otras capitales europeas, especialmente teniendo en cuenta que durante el verano las temperaturas en la ciudad superan habitualmente los 35 grados. Además, denuncian que muchas de las fuentes existentes presentan deficiencias de mantenimiento, como grifos deteriorados, suciedad, falta de señalización o largos periodos fuera de servicio.
Cinco medidas para garantizar el acceso al agua
El plan aprobado incluye cinco ejes principales:
- Incremento progresivo del número de fuentes, priorizando los barrios y zonas con mayor déficit.
- Plan de Mantenimiento Integral, con revisiones periódicas, limpieza regular, reparación inmediata de averías y control sanitario del agua.
- Señalización clara, que garantice al ciudadano que el agua es potable y procede de la red de EMASESA.
- Accesibilidad universal, adaptando las fuentes para personas con movilidad reducida y menores, cuidando también su integración estética en el entorno.
- Mapa digital actualizado, disponible en la web municipal y en aplicaciones móviles, para facilitar la localización de las fuentes tanto a vecinos como a visitantes.
Agua como derecho y como necesidad
La propuesta destaca que el acceso al agua potable en la vía pública debe ser considerado un derecho básico y un elemento esencial para la salud, el bienestar y la calidad de vida en la ciudad. Las nuevas instalaciones pretenden mejorar la experiencia de quienes pasean, hacen deporte o disfrutan del ocio urbano, al tiempo que beneficiarán a los turistas.
Los puntos de instalación prioritaria se ubicarán en plazas, parques infantiles, centros educativos, mercados de abastos e instalaciones deportivas, reforzando la idea de que el agua debe estar disponible en los espacios de mayor tránsito y actividad.
