Manuel Pellegrini, técnico del Real Betis, ha desgranado la actualidad de su equipo, poniendo el foco en la dificultad del rival y la importancia de sumar tres puntos ante la Real Sociedad, pero también ha tenido tiempo para hablar sobre su futuro, el estado de forma de la plantilla y la inquebrantable fe de la afición verdiblanca.
El primer tema sobre la mesa fue el partido contra la Real Sociedad. Pellegrini no escatimó en elogios hacia el conjunto donostiarra, al que considera un adversario de máxima complejidad sin importar su estado de forma actual. «Como siempre, un partido muy difícil, más contra un rival que siempre ha sido directo», aseguró el entrenador.
Para el Ingeniero, la mala racha de los vascos no es un factor que reste peligrosidad al encuentro. «No está atravesando una buena temporada, con cambios importantes, pero la dificultad va a ser exactamente la misma. La Real siempre va a ser un rival directo para pelear por Europa. Puede estar mejor o peor por el momento, pero no es un rival para despreciarlo en la pelea europea».
La necesidad de sumar es máxima y Pellegrini la asume como una constante: «Esa necesidad de puntos para mí es siempre igual en todos los partidos, ganes o pierdas. Cada partido hay que tomarlo como una final para lograr el objetivo».
Para afrontar esta «final», el técnico confirmó varias ausencias. La más reciente, la de Nelson Deossa. «Venía con un tobillo medio complicado. Tuvo molestias contra el Levante. No son las mismas molestias en el mismo tobillo, pero consideraba arriesgado que jugase mañana», explicó. Así, la convocatoria tiene bajas sensibles: «En la lista no está Aitor, tampoco Deossa, ni Isco, ni Ricardo». La cara positiva es el regreso de Marc Bartra, del que dijo que «sí entró en la lista porque no tenía problemas y está en condiciones de ir citado».
Este puzle de ausencias obliga a una gestión minuciosa del calendario, donde se solapan LaLiga y la competición europea. «Un jugador puede jugar sin problema seis partidos seguidos, pero no sé si durante cuatro meses», reflexionó Pellegrini sobre las rotaciones. Sin embargo, dejó claro que la prioridad es el presente inmediato, sin descuidar el futuro: «He tenido siempre la opinión y he estado pensando en el partido de mañana para sacar el mejor once para ganar a la Real. No vamos a dejar la liga. Hay que hacerlo de manera equilibrada para poder mantener la competitividad en LaLiga y Europa».
Cuestionado por la fragilidad defensiva del equipo en este inicio, el técnico se mostró tranquilo: «No estoy inquieto por la forma de defender. Nos han hecho seis goles en cinco partidos, es mucho. Lo ideal es un gol máximo por partido, pero no creo que nuestro portero esté tapando cuatro o cinco por partido. Nos llegan muy poco».
Para él, la falta de concentración es una cuestión de fallos puntuales que ocurren en el fútbol. «La gestiono sabiendo lo que es llevar un grupo de jugadores de fútbol. Son errores y aciertos durante 90 minutos. Son cosas puntuales, que ojalá no sucedieran, pero suceden y van a seguir pasando».
A pesar de haber dejado escapar algunos puntos, el mensaje es de tranquilidad y confianza en el trabajo realizado. «Estamos hablando de dos puntos más. Ir un par de puntos abajo no creo que sea preocupante», afirmó. La solución, insiste, no pasa por un cambio drástico, sino por perseverar. «El equipo en estas cinco temporadas siempre ha tenido momentos mejores y peores. Hay que seguir con la idea que venimos desarrollando todo este tiempo».
Uno de los puntos clave de la comparecencia fue cuando abordó las recientes interpretaciones sobre su futuro. Pellegrini desmintió que sus palabras sonaran a despedida y expresó su alegría por su etapa en el club. «Me extrañó que hubiera parecido como una despedida porque no lo era para nada», aclaró.
A continuación, dejó una declaración que refleja su sentir: «Han sido cinco años muy bonitos y si el sexto año termina, la vida sigue y nos vamos a otra parte. Estoy muy feliz aquí en el Betis, ojalá pudiera continuar el trabajo aquí en la medida que se pueden seguir buscando objetivos». Con estas palabras, muestra su total disposición a prolongar su vínculo si el proyecto sigue creciendo.
Finalmente, el entrenador tuvo un gesto de reconocimiento hacia la afición. «Supone una demostración de algo que ya está probado. Una hinchada que siempre está detrás del equipo y que nos da una mayor responsabilidad de responderles», concluyó.
