Compañeros de Pedro Elena transportan el féretro hasta el coche fúnebre. - José Ángel Saiz Meneses

Lebrija dijo adiós a Pedro Elena este jueves en una multitudinaria despedida. La Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva del municipio sevillano se llenó en memoria del sacerdote, que perdió la vida el pasado miércoles tras estar debatiéndose entre la vida y la muerte desde el 1 de septiembre, fecha en la que comenzó su ingreso en la UCI del Hospital Virgen de Valme al sufrir una parada cardíaca.

La misa exequial estuvo conducida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, quien compartió en sus redes sociales algunas imágenes de la celebración de la eucaristía. Además, transmitió el siguiente mensaje: «Ante la muerte de un sacerdote tan joven, nos preguntamos: ¿por qué? ¿Cómo entender que alguien que había entregado su vida al servicio de Dios y de la Iglesia nos deje de manera tan prematura? El misterio del sufrimiento y del dolor ha inquietado siempre al ser humano. Pero la fe nos ofrece una respuesta: no explicaciones teóricas, sino la certeza de que Dios ha querido hacerse presente en medio del sufrimiento. El Hijo de Dios ha cargado con nuestra cruz, ha entrado en la oscuridad de la muerte, y la ha vencido. La fe cristiana no elimina el dolor, pero lo ilumina y lo transforma».

Nacido en Lebrija, el sacerdote Pedro Elena, de 32 años, era muy querido en Los Palacios y también en Lantejuela, sus primeros destinos pastorales. El joven cura ha sido reconocido siempre por su cercanía y entrega a los fieles. Próximamente iba a desarrollar su labor en Villaverde del Río, pero la vida le llevó por otro desafortunado camino.