Panorámica de Écija - Ayuntamiento de Écija

Cuando se habla de Écija, lo primero que suele venir a la mente son sus torres barrocas que recortan el horizonte, su intensa historia o el calor que le ha valido el sobrenombre de «la sartén de Andalucía». Sin embargo, pocos saben que Écija no solo brilla por su patrimonio y su apodo meteorológico: es también el municipio más grande de la provincia de Sevilla y uno de los más extensos de toda Andalucía.

Con 978 kilómetros cuadrados de superficie, su término municipal es tan vasto que supera en tamaño a muchas comarcas completas. Para hacerse una idea, Écija es casi 200 km² más grande que toda la provincia de Guipúzcoa. En su territorio caben ciudades como Madrid capital, varias veces, con margen de sobra.

Un mar de campiñas

La explicación de semejante extensión se encuentra en la geografía: Écija se asienta en la fértil campiña bañada por el río Genil, un entorno que durante siglos ha sustentado su agricultura. Los olivares, trigales y campos de algodón forman un tapiz continuo que refleja la importancia de la ciudad como centro agrícola. Este territorio amplio también explica su papel histórico como punto estratégico en las comunicaciones entre Sevilla, Córdoba y Granada.

Un récord poco conocido

Pese a lo impresionante de sus cifras, el récord de Écija pasa casi desapercibido. No suele figurar en las conversaciones sobre «los pueblos más grandes de Sevilla», aunque sus 978 km² lo sitúan muy por encima del resto. Quien se desplaza de un extremo a otro del término municipal recorre decenas de kilómetros sin salir de su territorio, un fenómeno que da a Écija un aire de ciudad-comarca en sí misma.

Los otros gigantes de la provincia

Tras Écija, el podio lo completan otros municipios que también destacan por su extensión. Carmona, con 924 km², ocupa la segunda posición y suma a su monumentalidad histórica una amplitud territorial casi equivalente a una provincia pequeña. En tercer lugar aparece Utrera, con 651 km², reconocida tanto por su historia como por su aportación cultural al flamenco. Muy cerca le sigue Osuna, con 592 km², famosa por su patrimonio y por haber sido escenario de rodajes internacionales. Cierra el top cinco Constantina, con 481 km², el pulmón verde de la Sierra Norte sevillana.

Un mapa de contrastes

Lo curioso es que mientras Écija y estos grandes municipios se reparten enormes superficies, otros pueblos de Sevilla apenas superan unas pocas hectáreas. Entre ambos extremos se dibuja un mapa de contrastes que refleja la diversidad de la provincia: desde ciudades-comarca como Écija hasta núcleos urbanos más reducidos que se concentran en apenas unos kilómetros cuadrados.

En definitiva, Écija no solo es “la ciudad de las torres”, también es el gigante territorial de Sevilla, un dato que añade una nueva dimensión a su identidad y que confirma que, en más de un sentido, la antigua Astigi romana siempre ha jugado en otra liga.