En la rueda de prensa celebrada al mediodía del 29 de agosto, Matías Almeyda afirmó que está «firme con su decisión» y convicciones, consciente de que «todo no se resuelve tan rápido», resaltando que están ante «un proceso normal» de adaptación.

El técnico elogió abiertamente a César Azpilicueta, destacando su profesionalidad, versatilidad y liderazgo tanto dentro como fuera del campo. Considera que «puede aportar mucho» y que su llegada será «un buen refuerzo» para el equipo.

Salida de Idumbo y ajustes en plantilla

La salida de Stanis Idumbo al Mónaco fue valorada positivamente tanto para el club como para el jugador, señalando que este tipo de movimientos son habituales en esta fase del mercado y que están evaluando distintas posiciones para fortalecer el equipo sin cerrar completamente ninguna opción.

Almeyda se manifestó consciente del descontento tras las dos derrotas iniciales, afirmando sentirse autocrítico y apuntando que «si me miran la cara después de un partido que perdí, me van a ver muy feo», ya que le «gusta ganar». No obstante, reafirmó que los resultados adversos no modifican su visión del proyecto.

Valores humanos al frente

Destacó gestos de solidaridad dentro del vestuario, como jugadores que han aceptado bajarse el sueldo como muestra de compromiso con el club. Aclaró que, aunque valora enormemente estas actitudes, la decisión sobre quién juega no estará condicionada por gestos económicos.

Cuando se le preguntó si este era el mayor reto de su carrera, recordó su debut como entrenador a los 37 años en una situación de alta presión, señalando que siempre trabaja para ganar y cree firmemente en los procesos. Dijo: «Me encanta este reto y sé que esto se va a cambiar… trato de mantenerme al margen de toda esta atmósfera negativa».

Enfoque hacia Girona

Aunque reconoció fallos defensivos, también mencionó aspectos positivos del rendimiento del equipo ante el Getafe, y anunció que hará «algunos ajustes, pero no tantos». Almeyda concluyó subrayando la necesidad de dejar el pensamiento negativo atrás y avanzar con confianza.

Matías Almeyda mostró en esta rueda de prensa una mezcla de autocrítica, convicción y liderazgo sereno. Reafirmó su fe en el proceso de construcción del Sevilla FC, valoró el impacto de trayectorias consolidadas como la de Azpilicueta y defendió que los valores humanos también cuentan. Frente al Girona, más allá del resultado, subyace su intención de consolidar una identidad sólida y un grupo comprometido.