César Azpilicueta, a su llegada al aeropuerto hispalense. - Sevilla FC

El director deportivo Antonio Cordón llevaba semanas trabajando en una incorporación de peso para la zaga, y la presencia de Azpilicueta en Sevilla confirma que la operación ha llegado a buen puerto. Su llegada es uno de los movimientos más destacados del mercado estival y supone un refuerzo estratégico para la defensa del equipo hispalense.

El jugador, que terminó su contrato con el Atlético de Madrid, llega como agente libre, en una operación de bajo coste económico pero con un altísimo valor deportivo. Su experiencia en el fútbol de élite europeo será fundamental para un proyecto que busca volver a competir en Europa con garantías.

La polivalencia de Azpilicueta es uno de los grandes atractivos de su fichaje. Aunque su posición natural es la de lateral derecho, ha demostrado en su carrera la capacidad para actuar como central y en el lateral izquierdo, adaptándose a diferentes sistemas de juego. Esta versatilidad otorga al Sevilla un abanico de soluciones defensivas que serán claves a lo largo de la temporada, en la que el club afrontará múltiples competiciones.

A sus 36 años recién cumplidos, el defensa navarro sigue manteniendo un nivel competitivo notable. En sus dos campañas en el Atlético de Madrid disputó más de medio centenar de partidos oficiales, mostrando que su físico y su capacidad de concentración continúan intactos. Ahora, el reto pasa por trasladar esa solidez al Sánchez-Pizjuán, donde los aficionados esperan que su liderazgo y experiencia se traduzcan en seguridad en la retaguardia.

El aterrizaje de Azpilicueta en Sevilla ha generado entusiasmo entre los seguidores rojiblancos. Muchos recuerdan su trayectoria en el Chelsea, donde levantó títulos de la Premier League, la Champions League y la Europa League, siempre siendo un pilar defensivo y un capitán ejemplar. Esa huella de profesionalidad es exactamente lo que busca el Sevilla: un jugador capaz de rendir en el campo y de ser un referente en el vestuario.

Con este fichaje, el equipo de Matías Almeyda gana un perfil muy demandado en los últimos meses: un defensa experimentado, polivalente y con jerarquía. Además, la llegada de Azpilicueta completa, por ahora, la lista de incorporaciones veraniegas, junto a Suazo, Vlachodimos y Alfon. La defensa sevillista, que había sido uno de los puntos débiles en la última temporada, suma ahora a un futbolista que aporta carácter y orden.