En la provincia de Sevilla aún se conserva en pie un puente genuinamente romano que no solo mantiene su estructura milenaria en pie, sino que también conserva parcialmente una inscripción original grabada en piedra. Hablamos del puente de Las Alcantarillas, ubicado en el término municipal de Utrera, que data del tránsito entre el siglo I a. C. y el I d. C., bajo el mandato del emperador Augusto. Pese a su valor histórico, por él siguen circulando vehículos pesados, sin apenas protección ni mantenimiento.

Como informa la cuenta de Instagram @sevillabajotuspies, este puente monumental, con dos arcos de seis metros de anchura cada uno, cruza el arroyo Salado en un punto estratégico de la antigua Vía Heraclea, más tarde conocida como Vía Augusta, y posteriormente Vía Aurelia. Esta calzada romana conectaba Hispalis (la actual Sevilla) con los puertos del sur gaditano. Su relevancia como nodo de comunicaciones perduró durante siglos, siendo incluso lugar de paso obligado en época medieval, donde se establecieron torres defensivas y se cobraban impuestos a los viajeros.

Lo verdaderamente extraordinario de esta infraestructura es que conserva grabada en piedra una dedicatoria imperial. En una de las caras de la pila central aún se lee claramente: «AVGVSTVS PONTEM», y, según estudios de Corzo y Toscano (1992), las líneas siguientes podrían haber recogido los nombres de los cónsules en cuyo año fue construido: «DIDACAVIT» y posiblemente «IO COS».

El puente fue destacado en 1976 por el historiador Pierre Sillières, en su ensayo La Via Augusta de Cordoue à Cadix, como una rareza arqueológica única en su género, precisamente por conservar aún elementos epigráficos visibles.

A pesar de su incuestionable valor como único puente romano en pie de la provincia de Sevilla con inscripción legible, hoy se encuentra abandonado, sin apenas intervención patrimonial que frene su deterioro, y expuesto a un tráfico rodado que compromete su conservación.