¿Sabías que a menos de 15 minutos del centro de Sevilla puedes encontrar una experiencia al más puro estilo Las Vegas? Luces de neón, ruletas girando, torneos de póker, cócteles sofisticados y una carta japonesa que nada tiene que envidiar a la de un gran resort de Nevada. Todo esto sucede en Tomares, en un edificio que pasa desapercibido a simple vista pero que, una vez cruzas la puerta, despliega un universo propio: el Casino Admiral Sevilla.

Este centro de ocio es, de hecho, el único casino presencial de la provincia de Sevilla, y desde su apertura en 2019 se ha convertido en un lugar de peregrinación para quienes buscan una velada diferente. El edificio, moderno y elegante, alberga más de cien máquinas electrónicas, ruleta americana, blackjack, póker caribeño, apuestas deportivas y una sala de póker que acoge torneos semanales. Todo acompañado de música, espectáculos en directo y una ambientación que por momentos recuerda a los salones más emblemáticos del Strip.

Pero el Admiral Sevilla no es solo juego. También ha sabido construirse como espacio de ocio integral, con una oferta gastronómica que sorprende. Su restaurante japonés Kaori ofrece sushi y platos asiáticos de autor, mientras que el Miami Lounge, su bar de inspiración más local, sirve tapas, cócteles y carnes a la brasa en una terraza con vistas al Aljarafe.

Además, cuenta con una gran sala de eventos, la Sala Tarsis, que ha acogido desde bodas hasta convenciones empresariales. Todo ello convierte al Admiral en algo más que un casino: es una especie de mini resort urbano, donde la adrenalina del juego se mezcla con la sofisticación de la alta cocina y el ambiente relajado de una copa al atardecer.

Aunque pueda parecer que se trata de un lugar exclusivo, el acceso es libre para mayores de edad, con un horario amplio y propuestas adaptadas a todos los públicos (siempre mayores de 18 años, claro está). Es, en definitiva, uno de esos lugares que pocos sevillanos conocen, pero que sorprenden cuando los descubren.

Así que si alguna vez has soñado con pasearte por un casino de Las Vegas, pero tu presupuesto (o tus vacaciones) no dan para tanto, una escapada a Tomares puede saciar esa curiosidad con mucho menos jet lag. A veces, los planes más insólitos están más cerca de lo que pensamos.