La Hermandad de la Macarena ha aprobado la restauración de la talla de la Virgen de la Esperanza tras constatarse daños en su estructura, principalmente provocados por xilófagos, según el diagnóstico realizado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). El informe alerta de “galerías provocadas por ataques de dos tipos de insectos” en la espalda de la imagen, que será tratada en las dependencias de la propia hermandad. En caso de ser necesarias nuevas pruebas diagnósticas, se determinará dónde realizarlas.
La intervención será llevada a cabo por el restaurador Pedro Manzano, cuya propuesta fue avalada por el cabildo extraordinario de hermanos. La votación se saldó con 998 votos favorables de los 1.475 emitidos por los 1.817 hermanos asistentes. Hubo 458 votos en contra y 13 en blanco.
Plazo de tres meses
Aunque el plazo previsto para la intervención es de tres meses, Manzano advierte de que podría alargarse si durante el proceso se detectan nuevas patologías. El informe del IAPH también detalla una “alteración que afecta a soporte y policromía”, como un aumento del volumen de los párpados superiores y un relleno parcial de los inferiores.
Los datos científicos aportados se basan en estudios realizados entre el 15 y el 20 de junio, que incluyeron fotografías con luz natural e inducida, radiografías, reconstrucciones en 3D y comparativas con TAC.
Estructura sólida, pero con patologías localizadas
El estudio revela diversas patologías en el soporte de la imagen, como la existencia de un clavo insertado en un nudo de madera con signos de hongos, una separación de ensamblajes en la mascarilla y una fisura en la sien derecha. No obstante, el informe concluye que la estructura sigue siendo sólida y coherente con las técnicas de ejecución del siglo XVII.
Problemas de policromía y añadidos posteriores
En cuanto a la policromía, el informe asegura que, pese a los añadidos sufridos con el tiempo, esta puede considerarse coetánea a la ejecución original de la imagen. También se detectan reintegraciones sistemáticas, especialmente en el rostro, para resolver defectos en los ensamblajes de las piezas de madera. Entre otros aspectos, se destacan alteraciones en cejas y pestañas, y la eliminación parcial de capas de policromía anteriores.
Con esta intervención, la hermandad pretende garantizar la conservación de una de las imágenes más veneradas de la Semana Santa sevillana, manteniendo tanto su integridad física como su valor devocional y artístico.
