Rafa Mir vuelve a protagonizar un episodio tenso en el mercado de fichajes. En julio de 2025, Botafogo presentó una oferta formal al Sevilla para fichar al delantero español, proponiendo un contrato de tres temporadas y un montante cercano a 8,5‑9 millones de euros. Sin embargo, el Sevilla sufrió un contundente rechazo por parte del propio futbolista, posicionado entre los términos que no contempla ninguna salida si no se cumple íntegramente su salario vigente hasta junio de 2027.

El Sevilla, pese a no contar con Rafa Mir en sus planes deportivos (ausente de amistosos y sin convocatorias bajo la dirección de Matías Almeyda), estaba dispuesto a aceptar una salida sin exigir traspaso; su objetivo principal era liberar masa salarial. No obstante, el rechazo de Rafa Mir a cualquier acuerdo que no incluya el pleno cobro de su ficha hasta el fin de contrato supuso un paro total a la oferta de Botafogo.

Esta situación generó un evidente malestar en la directiva del Sevilla, dada la firme posición del futbolista y la presión de liberar una ficha elevada. De esta manera, el rechazo al plan de Botafogo se impuso como respuesta clara del jugador.
Pese al interés mediático y los rumores de clubes de México, Brasil y Arabia Saudí, la salida no fructificó. La insistencia de Botafogo nunca encontró a Rafa Mir dispuesto a aceptar ningún escenario que supusiera pérdida económica, y su posición fue inquebrantable frente al Sevilla.

El episodio refleja un choque entre la voluntad del club brasileño Botafogo, dispuesto a asumir contrato y ficha, y la postura firme de Rafa Mir al rechazar cualquier oferta que incumpla su salario. El Sevilla terminó aceptando el rechazo, pero sin poder cerrar la operación deseada.