El presidente del Partido Popular de Sevilla, Ricardo Sánchez, ha acusado al Gobierno central, presidido por Pedro Sánchez, de ejercer un «maltrato y castigo» hacia la provincia de Sevilla, mientras ha atribuido los avances económicos y sociales del territorio al impulso del Gobierno andaluz que lidera Juanma Moreno (PP).
Sánchez ha defendido que Sevilla, al igual que el resto de Andalucía, «vive desde 2018 una gran revolución de avance», avalada por indicadores que sitúan la comunidad como un lugar atractivo «para vivir, invertir y emprender». A su juicio, esta situación se vería aún más reforzada si existiera «el apoyo necesario» por parte del Ejecutivo central.
Críticas al Gobierno por la falta de inversiones
El dirigente popular ha denunciado la “discriminación y los agravios” que, según afirma, sufre Sevilla desde el Gobierno de la Nación. Entre los motivos que esgrime, menciona la “falta de inversiones en la red de Cercanías”, los problemas del servicio ferroviario de larga distancia con “constantes retrasos” y la negativa del ministro Óscar Puente a ofrecer explicaciones al respecto.
Asimismo, ha criticado la inversión de 700 millones de euros en la renovación de la línea AVE entre Sevilla y Madrid, señalando que solo ha servido para aumentar el tráfico ferroviario en un contexto de liberalización del sector con la llegada de operadores privados.
Infraestructuras pendientes
Ricardo Sánchez también ha reprochado al Gobierno central la falta de avances en varias infraestructuras clave para la provincia. Entre ellas, ha citado el retraso en el estudio de conexión ferroviaria entre la estación de Santa Justa y el aeropuerto, así como el cierre del anillo de la SE-40, pese a que ya existen contratos en marcha para tramos como el de Dos Hermanas-Coria del Río y el del Aljarafe.
Además, ha exigido la puesta en marcha del tercer carril de la A-49, la habilitación de nuevas salidas en la AP-4 —que cuentan con expediente de información pública— y la continuación del proyecto de duplicación de la carretera N-IV, una actuación históricamente demandada tanto por el PSOE como por el propio PP cuando ejercía en la oposición.
