A partir del verano de 2026, los visitantes de Matalascañas, especialmente los procedentes de Sevilla, deberán pagar para aparcar en la principal zona costera de Almonte. El Ayuntamiento de este municipio onubense ha aprobado un plan de reorganización del tráfico que incluye la implantación de la zona azul en el núcleo turístico durante los meses de temporada alta.
El proyecto contempla la regulación del estacionamiento en todo el casco urbano de Matalascañas entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, con especial atención a los viales más cercanos a la playa. Aunque los residentes censados estarán exentos del pago, los miles de veraneantes que cada año llegan desde Sevilla y otras ciudades andaluzas deberán pagar la tarifa correspondiente si desean aparcar en las calles más demandadas del núcleo costero de Matalascañas a partir del próximo verano de 2026.
Según el Consistorio, esta medida busca «reducir la saturación del tráfico, favorecer la rotación de vehículos y fomentar el uso del transporte público», ante el crecimiento progresivo del turismo y la presión que ello supone sobre los servicios e infraestructuras locales. El sistema estará gestionado por una empresa concesionaria, cuya adjudicación se realizará por concurso público en los próximos meses.
En paralelo, el plan incluye la creación de bolsas de aparcamiento disuasorio en las entradas del núcleo y la implantación de un nuevo sistema de autobuses lanzadera para conectar estos puntos con la zona de playa.
La ordenanza fiscal que regulará las tarifas y horarios está aún en fase de redacción, aunque el Ayuntamiento ya ha anunciado que se establecerán precios especiales para personas con movilidad reducida, vehículos eléctricos y usuarios recurrentes.
Matalascañas se suma así a otras localidades costeras andaluzas que han apostado por limitar el uso del vehículo privado en áreas de alta densidad turística, en un intento por compatibilizar el desarrollo económico con la sostenibilidad urbana.
