Detalle de la fachada principal de la Audiencia Provincial de Sevilla - Joaquin Corchero - Archivo
Detalle de la fachada principal de la Audiencia Provincial de Sevilla - Joaquin Corchero - Archivo

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a cinco años de cárcel a un hombre que intentó agredir sexualmente a una mujer en su vivienda y que, además, le provocó una herida en la cara con un cuchillo de cocina. El acusado reconoció los hechos durante el juicio celebrado ante la Sección Tercera del tribunal.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 26 de enero de 2023, cuando el procesado se encontraba en el domicilio de la víctima. En un momento dado, le propuso mantener relaciones sexuales, pero ella rechazó la propuesta argumentando que solo eran amigos. Ante la negativa, el hombre se abalanzó sobre ella, la sujetó por la ropa, la empujó al suelo y le propinó varias patadas en la espalda.

La mujer logró zafarse y huyó para refugiarse en casa de una tercera persona, aunque poco después regresó por temor a que el acusado causara daño a sus animales o a los vecinos. Fue entonces cuando el agresor volvió a atacarla: la abofeteó, la agarró del cuello, la lanzó al suelo y la amenazó con matarla.

Hirió a dos personas con el cuchillo

Según recoge la sentencia, la persona que intentó auxiliar a la víctima también resultó herida. El acusado se dirigió a la cocina, tomó un cuchillo de grandes dimensiones e hirió a este individuo en la mano izquierda. Luego, asestó un corte en la cara de la mujer, provocándole una herida en la mejilla que le dejará una cicatriz permanente.

El tribunal considera al acusado responsable de un delito de agresión sexual en grado de tentativa, con uso de arma peligrosa, en concurso con un delito de lesiones que causan deformidad, y otro leve. Además de la pena de prisión, se le impone una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima durante cinco años, así como el pago de una indemnización de 15.430 euros a la mujer y 200 euros al hombre herido. También deberá abonar una multa de 180 euros y quedará sometido a dos años de libertad vigilada tras cumplir su condena. La sentencia, dictada el pasado 29 de mayo, ya es firme tras el acuerdo alcanzado entre las partes en el juicio, en el que el acusado se declaró culpable.