El sindicato JUPOL denuncia la «inadmisible» situación que están sufriendo los agentes desplazados a Sevilla con motivo de la celebración de la Cumbre de la ONU. Así, añaden que la Policía Nacional está ofreciendo una imagen «tercermundista, víctima de una absoluta falta de planificación, improvisación institucional y abandono total por parte del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Policía».
Según la denuncia, los agentes afectados detallan que las jornadas laborales «superan las 13 horas sin descansos adecuados», así como la «exposición prolongada a temperaturas extremas superiores a los 40 grados sin zonas de sombra ni relevos, escasez de agua y alimentación en mal estado o insuficiente».
Por ello, JUPOL solicita la apertura de un expediente de investigación, la evaluación formal de riesgos y la implementación de medidas correctoras estructurales. Además, exigen «transparencia y respuesta inmediata» por parte de los responsables operativos. Del mismo modo, han presentado una denuncia ante las autoridades sanitarias de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, por las «condiciones de insalubridad de la comida» que se les está suministrando a los agentes desplazados a la capital hispalense.
El «catering de los horrores»
Según el comunicado de JUPOL, muchos de los vehículos asignados al operativo de la Cumbre de la ONU «carecen de aire acondicionado», obligando a los agentes a permanecer a pleno sol durante horas, «sin relevos y sin posibilidad de descanso, con uniformes que no están adaptados a las condiciones climáticas» del verano andaluz. También echan en falta la falta de dotación de agua, recibidas «en muchas ocasiones gracias a la donación de los hoteles en los que se encuentran alojados».
A todo esto, se suma una de las quejas más indignantes: la comida suministrada por Interior a los policías. Tal y como contamos hace unos días en Sevilla Actualidad, los menús han consistido en «raciones escasas, servidas a temperatura ambiente, de mala calidad y en condiciones que rozan lo insalubre», según los agentes.
JUPOL también se queja de las «deficiencias estructurales» de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla, con ausencia de climatización en dependencias esenciales, y condiciones insalubres en la unidad de guías caninos. «Muchos compañeros prefieren dejar a sus perros en residencias privadas para no exponerlos a las instalaciones oficiales», confiesan. Asimismo, denuncian el riesgo de golpes de calor en los caballos de la Unidad de Caballería, «cuyas necesidades han sido desatendidas de forma flagrante», concluyen.
