La IV Conferencia Internacional de Naciones Unidas sobre la Financiación para el Desarrollo ha comenzado este lunes 30 de junio con una amplia representación de líderes internacionales, que se dieron cita desde primera hora de la mañana en el Palacio de Congresos y Exposiciones, Fibes. En el marco de la inauguración de la Cumbre de la ONU, el Rey Felipe VI ha compartido tres ideas a tratar en este evento internacional sin precedentes que se celebra en Sevilla.
En este sentido, el Rey Felipe VI ha señalado que la primera de las tres ideas que se deben tratar en la Cumbre de la ONU en Sevilla es «la cooperación». «Sirve para construir el futuro de sus destinatarios, pero también un presente del que somos todos, el conjunto de la comunidad internacional, participes y responsables», ha explicado. «Porque la realidad es una sola, no es posible fragmentarla, no funciona en compartimentos. Y en este contexto la agenda de desarrollo sostenible adoptada en 2015 a 5 años de la fecha que fijamos para su cumplimiento ahora mantiene una vigencia plena porque los desafíos globales siguen sin admitir aplazamiento. Necesitan un nuevo impulso en nuestro esfuerzo colectivo. Y es el tiempo de dárselo con convicción», ha afirmado.
En cuanto a la segunda, el Rey Felipe VI ha incidido en «la falta de financiación». «La única respuesta posible es la eficiencia», ha dicho. «El lenguaje de la eficacia es el que ha de definir esta conferencia, el que estará presente en su documento de conclusiones, en el compromiso de Sevilla fruto de un consenso que es en sí mismo un gran motivo de celebración y el que estará presente también en la plataforma de Acción de Sevilla, una plataforma destinada a tejer alianzas y movilizar recursos en torno a los objetivos de desarrollo sostenible», ha argumentado. «Su desempeño, su capacidad de generar círculos virtuosos, palancas de desarrollo y prosperidad será la mejor defensa del multilateral mismo», ha continuado.
Por último, el monarca ha asegurado que la tercera idea es que «el tránsito vertiginoso que estamos viviendo hacia una nueva geopolítica no puede ni debe desembocar en una enmienda a la totalidad al mundo del derecho, al mundo de la solidaridad, de la dignidad humana, al mundo que se contiene, entre otros textos, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de Naciones Unidas». «Debemos estar muy vigilantes para que esto no suceda. Pese a las dificultades, debemos persistir en el largo camino de la diplomacia multilateral, no porque creamos que sea siempre el camino más rápido o directo, ni porque nos neguemos a ver sus evidentes fallas, sino porque sabemos a dónde han conducido otros caminos a lo largo de la historia», ha concluido.
