A poco más de una hora de Sevilla capital, se esconde una impresionante piscina natural que combina historia, tradición y frescor veraniego: La Laguna de Cañaveral de León. Este pequeño pueblo onubense, situado en pleno Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, presume de una piscina natural en el corazón de su plaza principal, que cada verano se convierte en refugio de vecinos y visitantes.

Lo que podría parecer una piscina al uso es en realidad una alberca centenaria alimentada por el manantial de la Fuente Redonda, de origen árabe. Originalmente destinada al riego de huertos, esta laguna ha sabido adaptarse al tiempo sin perder su esencia. Declarada Bien de Interés Cultural en 2009, bajo la categoría de Lugar de Interés Etnológico, La Laguna representa un ejemplo vivo de aprovechamiento sostenible del agua y del patrimonio hidráulico andaluz.

Durante los meses estivales, la laguna se habilita como zona de baño público gratuita. Sus aguas cristalinas y su emplazamiento en plena plaza del pueblo la convierten en un escenario único. De 12:00 a 22:00 horas, los bañistas disfrutan de un entorno natural sin igual, acompañado de la arquitectura tradicional y la hospitalidad de un pueblo que no llega a los 400 habitantes. Como muestra de compromiso comunitario, se invita a los visitantes a contribuir con donativos voluntarios para el mantenimiento de este espacio tan especial.

Además del baño, Cañaveral de León ofrece rutas de senderismo, paseos en bicicleta por la sierra y visitas a enclaves como la iglesia gótico‑mudéjar de Santa Marina Mártir, el Museo del Aceite o la propia Fuente Redonda. Y como en toda escapada por Huelva, la gastronomía es protagonista: embutidos de la sierra, productos de la huerta y el inconfundible jamón de la D.O. Jabugo completan la experiencia.

Desde Sevilla, llegar a Cañaveral de León no lleva más de una hora y media en coche. Es una excursión ideal para quienes buscan naturaleza, historia y autenticidad sin necesidad de grandes desplazamientos. La Laguna no es solo un lugar para refrescarse, sino un testimonio de cómo un pequeño pueblo ha convertido su herencia en motor turístico y símbolo de identidad.