Catedral de Sevilla. Imagen de archivo. Eduardo Briones.

Una turista sufrió una parada cardiaca durante una visita a la Catedral de Sevilla, reanimada gracias al desarrollo del protocolo previsto por la Catedral en estos casos, el cual siguió un empleado graduado en Medicina. Fue un empleado de atención al turismo quien vio a la afectada desplomarse cerca de uno de los laterales del altar mayor.

El trabajador de la Catedral, graduado en Medicina, comprobó de manera rápida que la turista entró en parada cardiorrespiratoria. Ayudado por un vigilante de seguridad y otros dos visitantes, que eran técnicos de Enfermería, utilizaron un desfibrilador, realizando con éxito las maniobras de reanimación.

Momentos después, cuando el 061 ya se encontraba en la Catedral, la turista volvió a entrar en parada cardiaca, practicándole de nuevo las maniobras antes de su traslado a un hospital sevillano.