Ambiente en el Real de la Feria de Abril de Sevilla. - María José López
Ambiente en el Real de la Feria de Abril de Sevilla. - María José López

«Si nos organizamos entre todos, podemos conseguir la mejor Feria de la historia», asegura Adrián Pino, convencido de que su modelo de la Feria de Abril de Sevilla es mucho mejor que cualquiera de los votados en el referéndum celebrado entre el 23 y el 25 de abril de 2024, en el que el modelo tradicional, de lunes a domingo, resultó ser el vencedor, con el 52% de los votos.

El artista local ha diseñado un nuevo modelo «sin fisuras», que ha compartido con sus seguidores en Instagram. En primer lugar, «la Junta de Gobierno de Sevilla tiene que pagar en Madrid en Las Ventas un concierto gratis de C. Tangana y Sabina», día en que empezaría la Feria, con el pescaíto, «da igual el que sea», pero deben coincidir ambos eventos. También es condición necesaria para el éxito de esta Feria que nadie comparta vídeos desde el Real «de lo bien que nos lo estamos pasando».

El innovador modelo de Feria de Abril de Sevilla ideado por el actor andaluz aseguraría, según este, que los locales disfrutaran de la fiesta «con un tercio menos de gente y con un 300% más de arte».

Además, la cartera agradecería esta propuesta, con unos precios equiparables al «período de entreguerras»: la jarra del rebujito, bebida por antonomasia de la fiesta, costaría cuatro euros; el montadito, dos euros, las tortillas, tres euros; el lagartito, cuatro euros con ochenta.

Pero la jugada maestra digna de un plot twist de argumento cinéfilo es la siguiente: engañar al resto con el día del comienzo. «De cara a fuera, la Feria empieza el viernes siguiente», declara el artífice, es decir, «después de cinco o siete días de que nosotros la hayamos disfrutado».

Además, el Ayuntamiento debería poner a disposición de los empadronados en Sevilla, y solo para ellos, autobuses a Islantilla, Matalascañas, Isla Cristina, Chipiona, Barbate, Chiclana y Benalmádena durante el fin de Semana, cuando ya se ha disfrutado lo suficiente.

Entonces los madrileños que estén en Sevilla podrán disfrutar de la fiesta. El plan es el siguiente: diseñar un evento con «cosas que les encantan a los de Madrid», como por ejemplo los siguientes: mítines de Ayuso en la caseta del Ayuntamiento «con pases cada 45 minutos»; actuaciones de Nacho Cano en la caseta del Club Pineda; Omar Montes, «como principal figura de la sevillana», hará tours por las casetas de distrito.

Los precios para los madrileños también están a la altura del rompedor plan de Adrián Pino, asegurando el superávit sevillano: «chicharrones raros» por 18 euros; bocata de calamares por 20 euros —«los chocos que hayan sobrado los metemos en pan»—; el rebujito embotellado por 25 euros; y churros fríos hechos «dos o tres días antes» por 12 euros.

Y, como si de una película se tratase, el fin de semana se necesitarían figurantes para que los madrileños no se reconozcan entre ellos, para que no adviertan la mentira que están viviendo.