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La ciudad de Sevilla está llena de antiguos monasterios e iglesias que tienen muchas curiosidades al alcance de todos los que paseen por ella. La torre de los Trinitarios Descalzos, ubicada en la calle Descalzos, es una de ellas.
Esta construcción litúrgica, con bóvedas en forma de bulbo en su campanario, recuerdan a la arquitectura rusa. De ahí, a que comúnmente sea conocida entre los sevillanos como la única iglesia rusa de la ciudad.
La historia del monasterio de los trinitarios descalzos
Construido por Juan Sierra en el año 1625, este recinto litúrgico fue exclaustrado en 1836 convirtiéndose en bloques de pisos y estando solo presente a día de hoy el citado alminar. Este antiguo monasterio, más allá de su influencia rusa en la construcción, también guardó muchas pinturas de Murillo que desaparecieron durante la invasión francesa.
Con la disolución de la orden en 1835 a consecuencia de la desamortización de Mendizábal, los frailes se marcharon pero la iglesia siguió activa hasta la Revolución de 1868. A partir de ahí, el templo desapareció y la zona la regentó el Club popular del «Café de Emperadores». No obstante, hoy en día es la Casa Hermandad del Cristo de Burgos.
La leyenda de esta iglesia rusa
Según cuenta la leyenda, el prior -la figura más importante dentro de un monasterio- del convento impuso que las letras M J C y T deberían ser puestas con azulejos en las cuatro caras del campanario.
Entre dudas e incógnitas sobre que significaban dichas letras, se llegó a la conclusión que las iniciales correspondían a las cuatro puertas de entrada y salida de Sevilla: Macarena, Jerez, Carmona y Triana. Cuatro accesos que, casualmente, están orientados a la propia veleta de la torre. Además de las cuatro iniciales, la leyenda también cuenta que el propio alminar fue levantado por un lego ruso.
Una torre que empieza a ser visitada por los sevillanos
Virginia López, gerente y fundadora de Paseos por Sevilla recalca que este edificio histórico es muy importante conocerlo por su riqueza cultural: «Es una oportunidad única para conocer este edificio, así como la estampa histórica por las obras de San Pedro. Podemos conocer detalles de la antigua iglesia, las dependencias y enseres de la casa de hermandad, así como acceder y visitar la torre abullonada. Está hecha por un fraile de la Europa oriental y ofrece inmejorables vistas panorámicas de Sevilla»
