A lo largo de la historia, Sevilla ha recibido la visita de un único Papa: San Juan Pablo II. El pontífice polaco estuvo en la capital andaluza en dos ocasiones: en 1982 y en 1993. En su primer viaje apostólico a España, Juan Pablo II visitó Sevilla el 5 de noviembre de 1982. Durante su estancia, ofició una multitudinaria misa en el Campo de la Feria, donde beatificó a Sor Ángela de la Cruz, fundadora de las Hermanas de la Cruz. Además, recorrió la Catedral, el Palacio Arzobispal y la Casa Madre de la congregación.

Once años después, el 12 de junio de 1993, Juan Pablo II regresó a Sevilla para clausurar el XLV Congreso Eucarístico Internacional. En esta ocasión, presidió una solemne misa en la explanada del estadio de La Cartuja, que congregó a miles de fieles. La huella de Juan Pablo II en Sevilla perdura en la memoria colectiva y en monumentos como la estatua erigida en su honor en la Plaza Virgen de los Reyes, frente a la Catedral. Este monumento, inaugurado en 2012, conmemora las dos visitas del pontífice a la ciudad.

Desde entonces, ningún otro Papa ha visitado Sevilla. El Papa Francisco, fallecido el 21 de abril de 2025, mostró interés por la ciudad y recibió en varias ocasiones a representantes sevillanos, pero no llegó a visitarla. Las visitas de Juan Pablo II marcaron momentos históricos para Sevilla, fortaleciendo los lazos entre la ciudad y el Vaticano.