La Hermandad de San Pablo completó en la mañana del Miércoles Santo su vuelta a la parroquia de San Ignacio de Loyola, tras haberse refugiado el pasado Lunes Santo en el Santuario de Los Gitanos debido a la lluvia que sorprendió a la cofradía poco después de iniciar su estación de penitencia.

El traslado se llevó a cabo entre las 8:00 y las 12:00 horas, sin acompañamiento musical durante el trayecto, tal como estaba previsto. El recorrido, autorizado por el Centro de Coordinación de Operaciones (Cecop) del Ayuntamiento de Sevilla, discurrió por las calles Verónica, Joaquín Morales, Urquiza, Venecia, Antonio Filpo Rojas, Samaniego, Greco, Soleá, Doctor Laffón Soto y Pedro Romero, hasta llegar al templo de Los Dolores.

El cortejo estuvo formado por la Cruz de Guía y el Libro de Reglas en el tramo del misterio, y por la Cruz Parroquial y el Estandarte en el del palio. Los hermanos participaron vestidos con traje oscuro, cirio y papeleta de sitio, tras haber sido convocados a las 7:00 horas.

Con este regreso, San Pablo completó su estación de penitencia de forma extraordinaria, cerrando un episodio que, a pesar de las adversidades meteorológicas, fue resuelto con organización y el respaldo de sus hermanos y devotos.