Los hermanos López Magdaleno junto a su abogado, a su llegada a la Audiencia de Sevlla para la nueva sesión del juicio. - Rocío Ruz / Europa Press
Los hermanos López Magdaleno junto a su abogado, a su llegada a la Audiencia de Sevlla para la nueva sesión del juicio. - Rocío Ruz / Europa Press

Los hermanos Mario e Isidro López Magdaleno, responsables del grupo Magtel, han negado este martes en el juicio por presuntos delitos de prevaricación, tráfico de influencias, malversación y fraude en la adjudicación de la explotación de la mina de Aznalcóllar a la alianza México-Minorbis, que gozasen de cualquier «trato de favor» por parte de la Junta de Andalucía como promotora del concurso público.

Primero Mario López Magdaleno y después su hermano Isidro, quienes han comparecido este martes como acusados en este juicio que celebra la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla, han negado tajantemente que «nunca, para nada» disfrutasen de «trato privilegiado» por parte de responsables de la Junta de Andalucía a la hora de participar en el concurso público promovido por la Administración autonómica para encargar los nuevos derechos de explotación de la mina de Los Frailes, en Aznalcóllar.

Eso sí, los empresarios sólo han accedido a responder preguntas de su abogado defensor y del tribunal, no así de la fiscal del caso, que no formula acusación; ni de las acusaciones ejercidas por Emerita, que pujó también en el citado concurso, Andalucía Mining y Ecologistas en Acción.

Han causado «mucho daño»

«Todo lo contrario, siempre se nos miraba con mucha más exigencia que a las empresas de fuera», ha enfatizado Mario López Magdaleno, descartando además cualquier tipo de relación de amistad con los funcionarios o responsables institucionales de la Junta acusados en este mismo juicio por su papel en el citado concurso.

Además, Mario López Magdaleno ha defendido que la facturación de las empresas del Grupo Magtel a la Junta de Andalucía constituye apenas «un uno por ciento» de su volumen total de negocio; avisando de que la denuncia de Emerita, la apertura del procedimiento judicial que ahora cristaliza en este juicio y su repercusión mediática han causado «mucho daño» a Magtel y al proyecto de reapertura de la mina de Aznalcóllar.