Para este su tercer reconocimiento sevillano hemos de dar un pequeño paseo de poco más de un cuarto de hora desde su CITIUS, y hacerlo en dirección hacia el Campus Reina Mercedes de la US, ubicado en la avenida Reina Mercedes (41012) del distrito Bellavista-La Palmera, barrio Sector Sur-La Palmera-Reina Mercedes. Es donde el campus universitario tiene una entrada frente a cuyo acceso se encuentra situado el que se conoce como “edificio rojo” de la Facultad de Biología, flanqueado por los de las Facultades de Matemáticas y Química. Ése es el que nos interesa pues es albergador, entre una docena de aulas de docencias, de un Aula Magna que porta nada menos que la profesión y el nombre del carmonense. Así reza sobre el dintel de la puerta que da acceso a ella, y se da fe en su interior en una placa que nos confirma que fue inaugurada como tal aula en septiembre de 2005, estamos pues de vigésimo (20.º) aniversario, “en reconocimiento unánime de este Excm. Maestro como catedrático de la Universidad de Sevilla”. [Sic]

VI Congreso de Bioquímica de Sevilla, 1975

Y siguiendo esa línea de reconocimientos, tras su “aterrizaje” profesional en Sevilla y sus primeros premios, puestos universitarios y reconocimientos académicos ya comentados, llegaron otros tantos, entre ellos: en 1965, el premio de Ciencias del CSIC; un año después la elección como académico de número de la Real de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, ingresó en 1972; posteriormente los de Ciencias y Medicina de Sevilla y Ecológica de Europa. De hecho, apenas había pasado una década cuando la calidad intelectual de su departamento era refrendada a nivel nacional/internacional al serle encomendada en la primavera de 1975 la celebración del VI Congreso de la Sociedad Española de Bioquímica, SEB, estamos en su cincuentenario (50.º).

La SEB, una sociedad fundada en 1963 (con Alberto Sols como presidente, Julio R. Villanueva de secretario y el propio Losada de tesorero) que le responsabilizó de su organización en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Sevilla, junto a E. Cerdá, catedrático del Departamento de Genética que él mismo había fundado en 1969 en dicha sede. Todo un éxito universitario que contó con la asistencia de unos cuatrocientos bioquímicos españoles y un considerable número de extranjeros, además de una manita de premios Nobel, naturalmente del siglo pasado: C. Cori (1947), H. A. Krebs (1953), S. Ochoa (1959), M. Delbrück (1969) y L. Leloir (1970), a los que podemos añadir otro más que lo fue después, E. H. Fischer (1992). Sí, la celebración del congreso fue la “presentación en sociedad” del grupo de Losada en la Universidad de Sevilla. Naturalmente él recibió otros numerosos honores.

Otros premios y reconocimientos, siglo XX

Sin ánimo de ser excluyente, deseo de agotar el tema o intención de ser exhaustivo, le dejo un prontuario cronológico a modo de estela a seguir: 1979, ingresa en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla. 1986, ingresa en la Real Academia Sevillana de Ciencias. 1988, Premio de Investigación Científica y Técnica Maimónides de la Junta de Andalucía. 1990, Premio Rey Jaime I de Investigación. 1993, Hijo Predilecto de Andalucía. 1995: Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, primer científico andaluz en obtenerlo, por sus investigaciones sobre la fotosíntesis. 1997, Doctor Honoris Causa por la Universidad Pública de Navarra. 1999, Académico de Honor de la Real Academia de Farmacia. A finales del pasado siglo XX, frisaba ya la setentena, el profesor Losada Villasante -que fue discípulo en Madrid de Severo Ochoa y con quien mantuvo una enriquecedora cercanía personal y familiar con varias permanencias en Sevilla-, estuvo propuesto varias veces para la más alta distinción científica que concede el ser humano, en su caso el Premio Nobel de Medicina y Fisiología. También habría seguido sus pasos en esta otra faceta, pero, a pesar de ser un sólido candidato por sus trabajos sobre la fotosíntesis y los sistemas bioquímicos de conversión de la energía, no pasó de ahí. (Hay que tener fe, pero solo se puede creer lo que es verdad).

Otros premios y reconocimientos, siglo XXI

Con posterioridad era nombrado Doctor Honoris Causa por las universidades de Huelva (2002), Córdoba (2008) o Zaragoza (2009); miembro de otras tantas importantes academias y sociedades científicas; y recibía en 2006 la Medalla de la Universidad de Sevilla o en 2014 la de Honor de la Provincia de Sevilla. Es más, desde 2013, el profesor también da nombre a los premios que concede Radio Sevilla (SER), en colaboración con el Ayuntamiento de Carmona y la Universidad hispalense. Cuatro premios que se conceden a la investigación andaluza para las categorías de Premio a la Excelencia en:  Investigación Científica, Investigación Agroalimentaria, Investigación en Innovación e Investigación en Economía Circular. Para este otoño la décima tercera (13.ª) edición ya. Consciente de que queda aún algo más que decir desde el punto de vista científico de Manuel Losada Villasante, prefiero despedirlo hoy desde su Aula Magna hispalense con uno de sus pensamientos expresados en público: “El hombre y las plantas son seres vivos pero el hombre es un parásito. Las plantas viven directamente de la luz del sol y fabrican todos los materiales que nosotros utilizaremos después. Son las únicas capaces de captar la luz del Sol y convertirla en alimentos. Todo tiene un origen vegetal, nosotros somos esclavos de ellas”. (Continuará)