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Tras 100 días del segundo mandato de la presidenta Ursula von der Leyen, la Comisión hace balance de su gestión en un escenario convulso de cambios geopolíticos con una guerra a las puertas de Europa. «Hemos nombrado al primer comisario de Defensa, una decisión que ahora, tras tres meses, no solo resulta necesaria, sino que fue la decisión correcta en el momento adecuado».
Se ha entrado «claramente en una nueva era de feroz competencia geoestratégica. Vemos que algunos se cierran en banda, siembran incertidumbre e intentan obtener beneficios a corto plazo. Quiero ser muy clara: Europa permanecerá abierta y defenderá la asociación y el diálogo. Ofrecemos también estabilidad y previsibilidad, características valiosas en estos momentos», ha subrayado.
100 días de acuerdos comerciales internacionales
Se han forjado acuerdos emblemáticos con Suiza, México y Mercosur. «Con Mercosur hemos logrado un gran avance tras dos décadas de negociaciones y hemos creado un mercado de 700 millones de consumidores, protegiendo al mismo tiempo los sectores vulnerables. Hemos reanudado las negociaciones comerciales con Malasia y los contactos con los países del Caricom. Y en la India, hemos consensuado con el primer ministro Modi que intentaremos celebrar el Acuerdo de Libre Comercio este año».
Desde el inicio del mandato, «hemos puesto en marcha ocho iniciativas para hacer que Europa sea más competitiva, y otras tres están en preparación. Empezamos con la Brújula de Competitividad. Ésta es la transposición del informe Draghi en una Comunicación de la Comisión, que consiste básicamente en una hoja de ruta de cara al futuro: nuestro norte y guía para una Europa más fuerte y próspera. Esta iniciativa va acompañada del Pacto por una Industria Limpia, que apoya a las industrias de gran consumo de energía y a las tecnologías limpias y constituye la hoja de ruta conjunta para la descarbonización y la competitividad».
Agricultura y alimentación, claves en estos 100 días
«Ahora tenemos la visión para la agricultura y la alimentación. Contacté directamente con la industria automovilística en el marco del diálogo estratégico para la industria automovilística, y el resultado fue el plan de acción. Y hemos iniciado el diálogo con la industria siderúrgica. Próximamente se presentará un plan de acción sobre el acero. Entablaremos más diálogos estratégicos. Al mismo tiempo, seguimos atentos a la reducción de la burocracia».
Y, por último, pero no menos importante, «esta semana he firmado un nuevo Pacto para el Diálogo Social Europeo, y hemos propuesto la Unión de las Competencias. Porque la economía social de mercado ocupa un lugar central en la prosperidad de la economía europea».
Defensa de los principios y valores europeos
Lo que ha cambiado en estos 100 días es la nueva sensación de urgencia. «Porque algo fundamental ha cambiado. Nuestros valores europeos —democracia, libertad y Estado de Derecho— se ven amenazados. Vemos que se están poniendo en tela de juicio no solo la soberanía, sino también compromisos incuestionables. Todo se ha convertido en una transacción. Así pues, el ritmo de los cambios se ha acelerado y las medidas necesarias deben ser audaces y decididas».
Por consiguiente, esta semana el plan ReArmar Europa —un paquete de 800.000 millones de euros para la defensa— ha recibido apoyo unánime. «Es algo histórico. Esta puede ser la base de una Unión Europea de la Defensa. Impulsaremos el plan ReArmar Europa con todas nuestras fuerzas. La idea subyacente es: debemos liberar todo el potencial posible frente a las amenazas concretas. Y si podemos colaborar con otros países afines, como el Reino Unido, Noruega o Canadá, el potencial es aún mayor».
Pacto sobre Migración y Asilo
Los retornos son un elemento clave del Pacto sobre Migración y Asilo. «Hemos propuesto normas comunes para los retornos, con una nueva orden europea de retorno y el reconocimiento mutuo de las decisiones de retorno por parte de los Estados miembros. Queremos establecer un verdadero sistema europeo de retorno proponiendo un Reglamento con normas más sencillas y claras, que evite la fuga y facilite los retornos de nacionales de terceros países sin derecho de estancia».
A los retornados por la fuerza se les impondrá una prohibición de entrada. «Y seremos más estrictos cuando haya riesgos para la seguridad. Seremos firmes, pero también nos aseguraremos de actuar respetando plenamente nuestras obligaciones en virtud del derecho internacional y de los derechos fundamentales», ha concluido.
