El Papa Francisco ingresa en el hospital para una operación de riesgo.

Tras cuatro días en los que el Papa Francisco tuvo una leve mejoría, la salud del Santi Padre vuelve a empeorar. El portavoz de la Santa Sede ha confirmado que ha sufrido una nueva crisis respiratoria en la tarde de este viernes. «El Santi en la primera tarde de hoy, después de una mañana en la que alternó la fisioterapia respiratoria con la oración en la capilla, presentó un ataque aislado de broncoespasmo que, sin embargo, provocó un episodio de vómito con inhalación y un empeoramiento repentino del cuadro respiratorio», ha rezado el parte médico.

«El Santo Padre fue sometido inmediatamente a broncoaspiración y se le inició ventilación mecánica no invasiva, con una buena respuesta en el intercambio de gases. El Santo Padre se mantuvo siempre alerta y orientado, colaborando en las maniobras terapéuticas. Por lo tanto, la prognosis sigue siendo reservada», ha concluido el nuevo comunicado sobre el Pontífice.

Los médicos que lo tratan siguen sin ver cerca darle el alta. De momento, el Papa Francisco ha nombrado un delegado para la misa del próximo Miércoles de Ceniza, el día 5 de marzo, ya que no podrá celebrarla el argentino.