El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz. - María José López / Europa Press
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz. - María José López / Europa Press

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, acusa a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, también nueva secretaria general del PSOE-A, de «falta de interlocución» y de falta de preocupación por la ciudad hispalense. Además, manifiesta su «temor» a que la «deriva» del presidente de Vox, Santiago Abascal, con su apoyo a Trump, «pueda empezar a crear problemas en muchos ayuntamientos», como por ejemplo el de Sevilla.

José Luis Sanz reitera que viene reclamando reuniones con el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, para pedirle más efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil pero «no hay con quién hablar». El alcalde de Sevilla añade que esto también sucede con el ministro de Transportes, Óscar Puente, respecto a «las muchas infraestructuras que necesita todavía Sevilla».

El Hospital Militar

También le ha recriminado que durante su etapa como consejera de Salud, la Junta de Andalucía recibió la transferencia del antiguo hospital militar Vigil de Quiñones sin activar dicho centro, pues los socialistas alegaban entonces la política de promover mejor nuevos centros hospitalarios en las comarcas. Dado el papel de Montero como nueva secretaria general del PSOE andaluz, Sanz ha considerado que el PSOE «manda a una candidata chicharrada» a Andalucía, como prueba de que a Pedro Sánchez «le importa todo un auténtico pimiento y está única y exclusivamente centrado en su agónica supervivencia» política.

Al hilo, le ha reprochado las inversiones estatales en el sistema ferroviario catalán, concretamente en los Rodalíes, cuando Sevilla sigue «esperando que el Gobierno cierre ese anillo de cercanías o esa conexión ferroviaria que tanto necesita» entre la estación de trenes de Santa Justa y el aeropuerto, pendiente aún del estudio estatal en la materia.

El pacto con Vox

También ha defendido el acuerdo presupuestario entre su Gobierno local y Vox, para las cuentas municipales de 2025, asegurando que el pacto «se aleja de lo ideológico y se centra en la gestión, en solucionar los muchos problemas que tiene todavía esta ciudad, en recuperar el mucho espacio que ha perdido esta ciudad en los últimos años». Sin embargo, Vox destacó la eliminación de las partidas de memoria histórica y para las entidades relacionadas con el apoyo al colectivo de inmigrantes, además de reducir el presupuesto de cooperación al desarrollo con países desfavorecidos.

No obstante, Sanz ha mostrado su «temor a que la deriva de Abascal pueda empezar a crear problemas en muchos ayuntamientos, muchas comunidades autónomas, también en Sevilla», donde Vox sostiene los presupuestos municipales del PP. «Apelo a la responsabilidad y quiero pensar que van a seguir, como hasta ahora, anteponiendo los intereses de la ciudad de Sevilla a sus intereses políticos o personales», ha dicho respecto a los ediles hispalenses de Vox.