Una científica observa a través de un microscopio. - Paul Gulea
Una científica observa a través de un microscopio. - Paul Gulea

Un nuevo estudio desarrollado por el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) y el Hospital Universitario Virgen del Rocío revela nuevos factores implicados en el deterioro cognitivo y la demencia asociada a la enfermedad de Parkinson mediante el uso de neuroimagen. Este trabajo, liderado por Pablo Mir, Michel Grothe y Miguel Labrador-Espinosa se realizó dentro del grupo de Trastornos del movimiento, junto a las unidades clínicas de Radiodiagnóstico, Medicina Nuclear y Neurología. Además, colaboran otros centros internacionales, aportando nuevos hallazgos sobre los fenómenos neurodegenerativos asociados al deterioro cognitivo y la demencia que sufren los pacientes con dicha enfermedad, según explica la US.

Estos descubrimientos, publicados en la revista científica Molecular Psychiatry, podrían fomentar la revisión de los tratamientos actuales y ayudar al diseño de terapias más efectivas para frenar el deterioro cognitivo desde etapas tempranas de la enfermedad.

Urgencia para investigar las causas de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más prevalente después de la enfermedad de Alzheimer. Aunque se caracteriza por síntomas motores, el deterioro cognitivo y su progresión hacia la demencia son síntomas no motores que afectan significativamente la calidad de vida de los pacientes a medida que avanza la enfermedad.

El impacto personal en pacientes y personas cuidadoras, junto con la carga socioeconómica, subraya la urgencia de investigar sus causas para desarrollar tratamientos más efectivos. «La identificación de biomarcadores que permitan evaluar los mecanismos neurodegenerativos que ocurren en el cerebro de los pacientes es clave para comprender el origen de estos síntomas y de la enfermedad», explica el doctor Miguel Labrador-Espinosa, primer autor del estudio.

La neuroimagen: fundamental para identificar biomarcadores

El estudio señala que la atrofia de una pequeña región del cerebro denominada prosencéfalo basal colinérgico es un indicador clave del deterioro cognitivo de la enfermedad de Parkinson. Esta región está formada por neuronas que producen acetilcolina, una sustancia esencial para el funcionamiento del cerebro.

Estas neuronas se conectan con distintas áreas de la corteza cerebral y son fundamentales para funciones cognitivas como la memoria, la atención y la orientación visual en el espacio. Mediante técnicas avanzadas de neuroimagen y el uso de diversas modalidades de imágenes médicas, el personal investigador del grupo «Trastornos del Movimiento» del IBiS obtuvo medidas precisas de la degeneración de la actividad cerebral de los pacientes. A través de este enfoque, el estudio investiga cómo la degeneración del prosencéfalo basal colinérgico impacta en la actividad cerebral y las funciones cognitivas de los pacientes.